Los seguidores de la ficción de calidad pueden ver los domingos dos de las series más reconocidas del canal norteamericano: «The Wire» y «Larry David»
07 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La aparición de HBO supuso una bocanada de aire fresco en el mercado televisivo norteamericano en la década de los ochenta. El canal por cable estadounidense creaba una filial destinada a producir películas y series de gran calidad. HBO dio la oportunidad a nuevos valores de encontrar la financiación necesaria para realizar arriesgados e innovadores proyectos que, hasta ese momento, estaban condenados a pudrirse en los cajones.
David Simon no tenía casi experiencia previa en el complicado mundo audiovisual norteamericano cuando abandonó su puesto de reportero en un diario de Baltimore y llegó a HBO con el guión de The Wire . En la actualidad, la crítica es unámime: The Wire es una de las mejores series de la historia.
La historia de Lawrence Gene (Brooklyn, Nueva York, 1947), verdadero nombre de Larry David es diferente. Logró la fama y el estrellato con Seinfeld , la produjo y se hizo millonario. Un día llegó a HBO con una idea atípica. Hacer de sí mismo sin complejos, con una cámara al hombro que le siguiese durante el día. Los directivos del canal se la jugaron y dieron luz verde al proyecto, no sin cierto escepticismo. Y el talento se combinó con la innovación y surgió una serie de humor nominada y premiada con varios Globos de Oro.
V Televisión apuesta por The Wire y Larry David para las noches del domingo en horario de máxima audiencia. Desde hoy, la emisión de tercera temporada de Larry David se suma a la segunda de The Wire, en una noche con marcado acento HBO.
El espectador de la cadena podrá seguir, desde las 22.00 horas, los dos nuevos episodios de la serie de David Simon. En el primero, las drogas que se venden en las casas baratas cada día son de peor calidad. Bodie, uno de los narcotraficantes de Barksdale, cada vez se muestra más preocupado. Los detectives de Homicicios Freamon y Bunk citan ante el gran jurado a algunos de los estibadores del puerto por el caso de cuerpos de las chicas del contenedor. Además, la policía portuaria Beadie Rusell, aprovecha que uno de los estibadores fue novio suyo para intentar averiguar cómo desaparecen constantemente las cargas de los muelles. Muchas de ellas muy valiosas.
En la segunda entrega, el detective Mcnulty intenta dejar de lado el trabajo policial para recuperar su fracasado matrimonio. Por ello se da por vencido en la identificación del cadáver de la chica que apareció flotando en el mar de Baltimore. Por otra parte, la investigación sobre las chicas del contenedor sigue su camino. Ahora los detectives centran su atención en el jefe de los estibadores, Frank Sobotka, y en cómo él cosigue el dinero que tiene. Para los sindicatos, Sobotka tiene relaciones políticas que le favorecen. Por otra parte, en la cárcel, el sobrino de Barksdale, D'Angelo, encarcelado para encubrir a su tío, intenta vivir al margen de él, ha perdido la confianza en su tío y el lugarteniente, Stringer.
Inmediatamente después llega la tercera temporada de Larry David, con los dos primeros episodios de la tercera temporada de esta serie de humor inteligente.