La resaca continúa. El Mundial logrado por la selección sirvió a La Primera durante la pasada semana para curarse del mazazo de Telecinco a su liderazgo gracias a la emisión de los partidos jugados por España y al récord histórico del seguimiento de la final. Todas las televisiones se sumaron a la cobertura del maratón de recepciones, desfiles y homenajes que certificaron el absoluto liderazgo del fútbol para levantar pasiones, aflorando también ese punto de desmesura que nos caracteriza, sobre todo cuando la tele se mete por medio. Un frenesí que debería invitar a la reflexión. Fue TVE la que más apostó por pintar de rojo buena parte de su parrilla desde el mismo lunes hasta el sábado en Informe semanal . Y lo que te rondará, morena?
Como es natural, semejante empacho provocó desarreglos. Por ejemplo en el seguimiento del Tour, pese a tener a Contador como seguro ganador de la ronda, su tercer maillot. Del de Pinto apenas se dijo pío porque la selección se lo bebió todo. Y eso que La 2 cubre los finales de etapa. Otro tanto diríamos del motociclismo, que también está dando estupendas noticias para quedar prácticamente devoradas por la selección. Las cosas son así y no hay quien lo remedie por la sencilla razón de que la propia tele dicta sentencia en función de la audiencia.
Cierto que TVE es la única generalista que apuesta por el deporte (fórmula 1 a un lado, un circo que ahora es cosa de La Sexta) sin mirar de reojo a la audiencia, pero lo acontecido durante los últimos días tiene pinta de un exceso excesivo?