«A un actor lo que más le interesa en el mundo es trabajar»

TELEVISIÓN

El intérprete gallego es el cardenal Mendoza en «Águila roja»

24 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Águila roja sigue batiendo registros de audiencia. Más de 5,2 millones de espectadores de media están siguiendo los nuevos capítulos. Cuatro actores gallegos interpretan a personajes principales en esta ficción de época. La ourensana Myriam Gallego es la despiadada marquesa; el pontevedrés Francis Lorenzo da vida al malvado comisario; el ferrolano Javier Gutiérrez es Sátur, el pícaro mayordomo. José Ángel Egido (Redondela, 1951) se ha incorporado en esta segunda temporada para dar vida al maquiavélico cardenal Mendoza.

-¿Cómo llegó este papel a sus manos?

-Yo tengo muy buena relación con Globomedia (productora responsable de Águila roja ). Es el segundo personaje que me ofrecen en esta serie, pero estaba comprometido con otra producción y no pude hacerlo. Y mira tú por donde, para la segunda temporada tenían preparado otra cosa para mí. Acepté con gusto el papel, porque se trataba del malo, que es un tipo de personaje que siempre es grato hacer.

-¿Se siente mejor interpretando a personajes como el cardenal Mendoza?

-Yo como me siento mejor es trabajando. Lo digo siempre. A un actor lo que más le interesa en el mundo es trabajar. Sobre todo porque es un tipo de oficio que requiere práctica continua. Lo dejas un tiempo y es como los cirujanos, luego te cuesta.

-«Águila Roja» está consiguiendo unos registros de audiencia espectaculares ¿Qué tiene la serie para enganchar a tanta gente?

-Tiene una mezcla de cosas interesantes. Es una ficción de época, que se desarrolla en el siglo XVII, que es algo que no se había hecho hasta ahora. Mezcla aventuras, intriga, historias de amor entrecruzadas, buenos actores, un equipo experimentado y se trabaja mucho. Todo producto tiene que estar bien acabado y hay que dedicarle mucho tiempo, y no siempre es así. Afortunadamente con Águila roja no pasa esto.

-La serie está hecha desde Madrid, pero con una presencia gallega numerosa.

-Sí, sí... el club de los gallegos. Es una cosa graciosa. Bromeamos mucho sobre eso. Cuando nos encontramos tres, que generalmente somos Myriam, Fran y yo nos lo recordamos. A Javier Gutiérrez no lo veo tanto, porque las tramas no coinciden. Lo vi por primera vez en la película U n franco, catorce pesetas y fue un descubrimiento, como persona y como actor.

-¿El cardenal Mendoza va a tener mucho recorrido en la serie?

-Por lo menos estará dos temporadas, que se sepa.

-¿Entonces, ha venido para quedarse?

-Ya sabes que estas cosas dependen mucho de la audiencia, pero en principio ya estamos trabajando capítulos de la tercera temporada (serán 39). Dos o tres episodios antes de terminar la grabación, pues se hablará del tema. Y veremos qué pasa, y si yo me entero de que el cardenal Mendoza va a seguir o no en la serie.

-¿Su papel en «Águila roja» le exige una dedicación total o tiene otros proyectos?

-En septiembre hice una miniserie con TVG que se titula Mar libre, que es un trabajo que me ha encantado realizar. Es una ficción de época, de los primeros catalanes que llegaron a Galicia y crearon las fábricas de salazón, la base de las actuales conserveras. Es una historia de aventuras, intereses cruzados y amores, escrita y dirigido por Daniel de la Torre. Existe una opción de rodar una película en la primavera y una obra de teatro en otoño. Y sí, claro que hay tiempo para hacer otras cosas.