«'Fibrilando' funcionaría si se hubiese programado bien»

La Voz

TELEVISIÓN

Valls viene de la escuela de los hombres de negro. Triunfó en Caiga quien caiga, donde fue reportero estrella y presentador en plató. Luego llegaron las series, como Cámara café y Fibrilando.

-¿Qué ha pasado con «Fibrilando», que ha desaparecido de la programación de Telecinco?

-Hemos dejado de grabar, y es una pena, porque es un buen formato, da rabia. Funcionaría si se programara bien. Su hábitat natural es la tira diaria y no una emisión semanal. Tampoco es una excusa. Estábamos muy contentos con lo que estábamos haciendo, pero da pena que en la calle te pregunten cuándo se emite la serie. Se ha sometido el producto a intereses de las cadenas, que lo colocan cuando les viene bien. Qué le vamos a hacer, tampoco es una queja... [se ríe].

-En televisión solo se lo ha visto en programas y series de humor. ¿Y en un drama?

-Sí, por qué no, pero no tengo ninguna ansiedad por demostrar, ni prisa. Si surge un personaje y un proyecto apetecible pues me lanzaré, con la inconsciencia que me caracteriza, pero no me lo planteo como una necesidad.

-Pero ¿se ve, por ejemplo, en «La señora»?

-Me encantaría ponerme un traje de época, de esos que sientan tan bien, diciendo que tengo una hija secreta.

-¿En qué cadena se ha encontrado más cómodo?

-Estoy muy contento y disfrutando de la soltería profesional. Me llena más escuchar proyectos que depender de una televisión, sea Telecinco o Cuatro. Pero en los mejores formatos en los que he estado han sido en Telecinco. Caiga quien caiga y Cámara café han sido un antes y un después en mi carrera, espacios que combinaron calidad y audiencia. La verdad es que a mí no me va mal. El humor funciona en tiempos de crisis y yo todavía tengo la posibilidad de elegir.