Los exteriores de la serie se grabaron en París, Alicante, Mallorca y Madrid
-¿Qué tal fue el rodaje y la relación con tus compañeros?
-Fue genial. Imagínate rodar por París, cámara al hombro, una persecución policial por los Campos Elíseos y tú conduciendo como si fueses Concha Velasco. Además, en el rodaje tenía amigos estaba María Castro. Tuvimos anécdotas muy curiosas.
-Cuéntelas
-En Alicante fue alucinante. María Castro, por donde iba, paraba el tráfico. Estaba en pleno furor la serie Sin tetas no hay paraíso . Rodamos a la una de la tarde una escena en el centro de la ciudad en donde su personaje y el mío coinciden y se miran. Ella me reconoce y yo me doy cuenta de que estoy siendo seguido por la policía. Cuando empezamos a rodar la escena no se me ocurrió otra cosa que irme hacia ella y decirle: «Oye, mira, ¿tú eres de la Gallega, no?». El equipo de dirección casi nos mata, pero nos reímos mucho.
-¿Cómo anda de agenda?
-Con el cambio de Gobierno en Galicia, me veo más trabajando en Madrid que en Santiago.