07 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Ya nadie niega la existencia de una crisis económica. Y ello redunda en la compra de televisores. «No es que vendamos menos, sino que el comprador busca precio y ya no gasta como antes; la crisis se nota», explica Francisco José Fernández, jefe de ventas de El Corte Inglés en A Coruña. Menos unidades de gama alta y más de media y baja. Entre 600 y 700 euros es lo que está dispuesto a pagar el consumidor. La extensión de la pantalla plana ha supuesto un cambio en las medidas estándar de estos aparatos respecto a los antiguos de tubo. El principal, para un salón, es de un mínimo de 32 pulgadas. Para los dormitorios, entre 24 y 26. En la cocina predomina el de 19.