En Inglaterra el mundo rosa está en manos de la prensa sensacionalista, en diarios como The Sun , The Mirror, o incluso semiserios como The Mail, segú n informa M. Allende. En la BBC este tipo de programas no existen y cuando el canal público, en un intento por competir en audiencia con los privados, ha introducido programas basura ha salido vapuleado por las críticas.
En Italia no existen programas similares al Tomate . La información rosa, que se centra en futbolistas y gente de la tele, tiene espacios en los magacines del fin de semana y en la sobremesa diaria, informa María Signo.
La idea de que los belgas son un país aburrido no tiene sustento científico, pero si se analiza la programación de sus cadenas de televisión podría llegarse a esa conclusión. Lejos de la invasión rosa que padecen los televidentes del sur de Europa, en Bélgica no hay espacios destinados a destripar las vidas de los famosos -informa J. Oliver-, que por otra parte son escasos y de perfil bajo: Jean Claude van Damme, la tenista Justine Henin o Johnny Halliday.