Ya hay quien compara al ex líder de Los Sencillos con Risto Mejide, pero Puig asegura que no está haciendo ningún papel
04 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Miqui Puig es un insaciable melómano. El ex líder del grupo Los Sencillos va camino de convertirse en el nuevo animal televisivo por ser uno de los tres miembros del jurado de Factor X, el reality musical de Cuatro. Puig, junto con los también mentores Eva Perales y Jorge Flo, buscará ese «factor» entre los participantes. -¿Por qué cree que le llamaron para esta aventura? -Llevo 20 años en este negocio siendo juez y parte. Lo primero es necesario para el desarrollo del programa, y lo segundo es lo que me excita. Me gusta escoger las canciones, trabajar con los arreglistas y hacer de consejero y psicólogo de los chicos, a los que hay que animar, asegurar que todo va bien y que no se dejan influenciar por lo que digan. -Más de uno le ve en la línea de Risto Mejide. -Hay gente a la que no le gusto, situación que ya viví en mi etapa con Los Sencillos. No me creo nada, sólo lo justo. No estoy haciendo ningún papel, los que me conocen saben que soy así, que me río de todo el mundo empezando por mí mismo. Soy blanco y gordo y tengo cara de pan, es hereditario. En mi día a día soy cínico. Este mundo es muy exigente, no entiendo que venga un cantamañanas y me diga que estoy equivocado en mis juicios. Puede que lo esté, pero es mi criterio y por eso estoy aquí. Es curioso, pero los que peor cantaban eran los que más se rebotaban. -¿Serán capaces de descubrir a una futura estrella? -No se busca al gran cantante, sino al artista que se cree lo que hace, se arriesga y se come el escenario cuando sale. Y si desafina, pues no pasa nada. Robin Williams no tiene una voz excepcional, pero sabe utilizarla. -Este espacio les puede cambiar la vida a los concursantes. -La televisión no arregla la vida de nadie. Si aquí se te rompe un sueño, pues no haber venido.