Esta noche el presentador moderará en La Primera (21.30 horas). «Tengo una pregunta para usted, señor Rajoy» y aspira a que las respuestas del líder de la oposición sean al menos breves
18 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Lorenzo Milá dirige la batuta de Tengo una pregunta para usted, señor Rajoy, que emitirá hoy La Primera (21.30 horas) a lo largo de 90 minutos en directo, en el mismo escenario donde se desarrolló la entrevista a José Luis Rodríguez Zapatero en el estreno de este formato. Milá dice que «el presidente ya pasó la prueba» sin cometer grandes errores y aspira a que exista brevedad en las respuestas del líder de la oposición. Pide, especialmente, naturalidad: «Espero que Rajoy sea Rajoy». Mientras, el político ha repasado durante los últimos días precios, cifras económicas y medidas incluidos en su programa electoral y ha recibido de su equipo decenas de fichas con posibles preguntas de los cien ciudadanos y sus correspondientes respuestas. -¿Cree que Rajoy parte con ventaja, después de abrir camino Zapatero? -Partir con ventaja es mucho decir. Haber visto el anterior programa te da pistas, pero hay un listón muy alto de audiencia que presiona. Además, la experiencia dice que Zapatero podría gustar más o menos, pero no cometió grandes errores. -¿Quién cree que tiene mejor perfil para este formato? -Lo sabré esta noche. Rajoy es una persona con recursos, con un tono cercano y no es presidente de Gobierno. Cuando no eres presidente tienes un grado de libertad mayor. -¿Afectará al programa el hecho de que aumente el clima de enfrentamiento entre PSOE y PP? -Espero que el formato refleje la realidad, que es poliédrica. Una de las piezas del puzle es la crispación. Eso tendría que estar presente en este programa. Espero que todos pregunten lo que quieran, con libertad total pero con respeto. Y que hagan de ciudadanos, no de periodistas. -El programa de Zapatero fue la entrevista política de mayor audiencia no realizada por periodistas... -Fue necesaria una reflexión después de esa audiencia (seis millones de espectadores). Los periodistas tenemos que analizar si realmente preguntamos lo que la sociedad quiere conocer, si llenamos los telediarios con los temas más importantes para los ciudadanos. Los políticos tendrían que plantearse lo mismo. Queda claro que la gestión política interesa a los ciudadanos. -Hubo quien pensó que se evitaron las preguntas de nacionalistas... -No, porque le preguntaron sobre la mesa de partidos. Hay que asumir que la mitad se puede quedar sin preguntar. No pasa nada. Lo importante es que en las preguntas que se hagan todos se sientan razonablemente representados.