Pepe Rubianes no estará en el Teatro Español de Madrid como director del espectáculo Lorca eran todos . Así lo comunicó ayer el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, en un intento por zanjar la polémica generada por la contratación del actor y director gallego, quien el pasado mes de enero pronunció una soflama contra la unidad de España en un programa de la televisión catalana que luego matizó. El actor aseguró, en un comunicado remitido al teatro, haber sido él quien decidió suspender las funciones ante la creciente presión y la «crispación generada». El director del teatro de titularidad municipal, Mario Gas, insistió por activa y por pasiva que «no ha habido veto del alcalde a Pepe Rubianes» y anunció que ha abierto un período de reflexión y que no descarta dimitir. «No va a haber ninguna actuación», dijo Gallardón por la mañana, en lo que se entendió como un veto que cerraba el paso al Español de Rubianes, que debía presentar el próximo día 19 la obra dedicada a Lorca. Horas después, el teatro difundía una nota de Pepe Rubianes en la que el actor y director aseguraba haber sido él quien había decidido suspender las funciones. «Debido al agresivo y desmesurado ambiente -en un trasnochado atentado a libertad de expresión- que un determinado sector está creando al respecto de la programación del espectáculo Lorca eran todos en el Teatro Español de Madrid, he tomado la decisión de retirar el montaje de dicha programación, al efecto de liberar a su gestores de la presión a al que están siendo sometidos», decía el texto. Espera, como Mario Gas, que este montaje «pueda verse un día en Madrid». «Estoy triste, dolorido y apesadumbrado por la situación. Tal vez sea verdad que existen dos Españas y que la que acabó con Lorca sigue agazapada», manifestó Gas, que no ocultó su preocupación «por la fragilidad de la libertad de expresión».