Entrevista | Carlos Sobera PRESENTADOR Presenta esta noche con Mar Saura «El show de los récords» en Antena 3, un mundo tan desconocido como fascinante para quien ha hecho millonarios en televisión
28 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?n próximos especiales Carlos Sobera compartirá plató y sorpresas con Mar Saura. En esta ocasión, El show de los récords, llega a Antena 3 decidido a ganar el Guinness de los imposibles. A Sobera le sienta bien la perilla, lo hace más joven e informal, aunque, según confiesa, hay quien le dice que lo hace superviejo. «Yo alucino -afirma- ¿Cómo es que la misma perilla, el mismo hecho objetivo despierte opiniones tan dispares? -¿Qué opina la persona más importante de su vida? -Bueno, a mi chica le gusta y con eso ya está todo dicho. -Ha cambiado un programa de letras millonarias por un concurso de batir récords un poco locos, ¿no es así? -Muy curiosos, algunos son muy deportivos y están muy en la línea de las Olimpiadas; otros son extravagancias, pero de alguna forma poéticas porque es gente que ha transformado su vida buscando la consecución de algo que por raro es llamativo y despierta la curiosidad. Algunas cosas son muy peculiares, aunque a primera vista uno piense ¡qué barbaridad! -¿Qué es lo que le ha tentado a usted del programa? -Que es un macroespectáculo; eso siempre le gusta a un presentador. Reconozco que soy más amigo de los programas intimistas, estilo millonario, donde se crean atmósferas muy particulares, pero controlar grandes espacios, grandes movimientos, gran intervención de concursantes y de público tiene también mucho interés para un presentador. Y luego, la segunda cosa que más me ha motivado es el acercarme a un mundo muy particular, como es el mundo Guinness; está muy presente en nuestras vidas, siempre estamos oyendo hablar de récords y me llamaba la atención acercarme a ese universo. -¿Cuánto manda el dinero en estas decisiones? -No lo sé. En mi caso siempre ha mandado poco. Nunca me habrás visto hacer cosas que no van conmigo por mucho que me hayan ofrecido, pero no cabe duda que esta es una profesión en la que el dinero tiene su importancia como en cualquier otra. -Depende de la cuenta corriente¿ -Yo no soy millonario, pero además no estoy de acuerdo con lo que acabas de decir. Yo creo que la gente que se mueve por dinero nunca tiene suficiente. Aquellos a quienes les gusta el dinero, acumulan dinero de la misma manera que otros acumulan coches o joyas; el que es coleccionista de dinero y lo ha puesto como primer valor en su vida, nunca tiene bastante. -¿A usted qué le mueve? -A mí me mueve la pasión por la vida, esto es lo fundamental, yo cada vez que hago algo necesito sentir una pasión especial si no, no me vale. -¿Esos bríos con 40 años y algún que otro abril? -La pasión por la vida es esencial, la pasión por el amor, por el trabajo¿ Si estás con una mujer es porque te gusta en cuerpo y alma, si no, no tiene sentido, y con el trabajo sucede algo similar: o te entusiasma y te despierta curiosidad o no vale la pena. Esa es mi clave. -Como profesor de Derecho en Periodismo ¿era usted así de simpático o un poco más hueso? -Era mucho más simpático, tenía un contacto muy directo con los chavales, lo que pasa es que a la hora de poner los exámenes debía de ser un poco cabroncete, o al menos eso es lo que decían los alumnos. A mí me gustaba exigirles; yo les decía, no os creáis que la vida os va a exigir menos que yo. -Una curiosidad: ¿Se sabía usted las respuestas de las preguntas que hacía en «¿Quieres ser millonario?»? -Casi nunca.