El vecino del quinto lo cuenta todo

La Voz

TELEVISIÓN

28 mar 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS sucesos son la esencia del periodismo. Y también el germen de ese mal que anida dentro de toda noticia y que se llama literatura. Ya saben, aparece en un descampado una mano semienterrada, un tsumani ahoga a las pacíficas gentes de unas islas paradisíacas, una folclórica agoniza de cáncer... Las noticias relativas a desastres y accidentes, que son sucesos con efectos especiales, ya son, con mucho, los temas más frecuentes en los diferentes informativos de televisión, según el estudio realizado por tres equipos de las universidades Complutense, Pompeu Fabra y de Navarra. Casi un veinte por ciento de los asuntos más frecuentes son los dedicados a desastres o accidentes, seguido muy por debajo, de noticias deportivas o políticas. La mina ya fue descubierta hace tiempo por Matías Prats en Antena 3, y ya está siendo hábilmente explorada por Pedro Piqueras y los nuevos informativos de Telecinco, que han olvidado rápidamente los trascendentales telediarios de Juan Pedro Valentín. En este nuevo escenario informativo ha cobrado luz propia la figura del vecino del quinto. Ya saben, es el que sale con la alcachofa delante diciendo eso de «era una persona normal, nos saludábamos en el portal cada vez que sacaba el perro». Este testigo de cualquier suceso o accidente agazapado en el descansillo campa a sus anchas por los informativos y compite en los audímetros con la tregua de ETA o el último y sanguinario atentado de Bagdad. La conclusión es doble: la primera es que si su vecino tiene perro puede ser un asesino en serie; y la segunda es que, a falta de datos, se impone el cotilleo. El entretenimiento sustituye a la informa ción y uno empieza a añorar a Urdaci. Con perdón.