Ron Howard dirige una película creada para complacer a los millones de lectores del libro El director asegura que no rebajará los aspectos más criticados de la polémica novela
03 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Hollywood espera conjurar en el 2006 sus malos resultados de taquilla con la adaptación del mayor best seller de los últimos años, El código Da Vinci, cuyo tráiler calienta ya motores en los cines de todo el mundo cinco meses antes del estreno de la película. La adaptación del libro que ha hecho mundialmente célebre a Dan Brown era el caramelo más codiciado por los grandes estudios cinematográficos, que tuvieron que poner en marcha estrategias e influencias para conseguir los derechos de una obra tan exitosa como polémica. Finalmente Sony logró hacerse con esta película, para la cual contrató los servicios del director Ron Howard, el productor Brian Grazer y el protagonista Tom Hanks, el mismo trío que había colaborado hace más de veinte años en Splash , una historia de sirenas ambientada en los años ochenta. llegará a los cines españoles el 19 de mayo (el mismo día que en Estados Unidos), en una versión creada con la idea de complacer y llevar a las salas a buena parte de los 25 millones de lectores que ha tenido el libro en todo el mundo, según confesaba el director en el último número del 2005 de la revista Newsweek . «Creo que esta película hará enloquecer a la gente y que los espectadores saldrán de la sala sintiendo que acaban de ver la novela», admite un Dan Brown reacio a hacer declaraciones para el especial que la revista dedicó en exclusiva al filme. Cuanto más fiel sea a la novela, mayores protestas despertará también por parte de los detractores del libro, que esperaban que la película suavizara los aspectos más controvertidos de una obra que juega deliberadamente con el equívoco de presentar como reales y muy documentados unos datos que incluyen grandes dosis de ficción. Ron Howard confiesa en el informe realizado por esta revista norteamericana que no tiene previsto rebajar los aspectos más polémicos del libro, relacionados con una supuesta faceta de la vida de Jesucristo que habría sido mantenida en secreto durante dos mil años. «Sería ridículo coger este tema e intentar quitarle las esquinas. Hacemos esta película porque nos gustó el libro», dice el director de Una mente maravillosa . Para recrear la trama de misterio con contenido espiritual, Ron Howard ha tomado como inspiración clásicos como La semilla del diablo y El exorcista , mientras que para las escenas de acción ha intentado imitar a cintas como Todos los hombres del presidente . La publicación del reportaje de Newsweek ha puesto de relieve las disputas habidas en el seno de Hollywood para hacerse con un papel en lo que, a priori, promete ser el taquillazo del año. Tres conocidas actrices ganadoras de un Oscar han pretendido conseguir el papel de la criptóloga Sophie Neveu, coprotagonista del filme junto al experto en simbología religiosa Robert Langdon, al que da vida Tom Hanks. Incluso el presidente Jacques Chirac intentó enchufar a la mejor amiga de su hija para el papel y, de paso, propuso una subida de sueldo para el actor galo Jean Reno (que encarna al detective Bezu Fache), según revela Newsweek , algo que el Elíseo se ha apresurado a desmentir. Finalmente el papel fue para la francesa Audrey Tatou ( Amelie ). Alfred Molina encarga al obispo Aringarosa, y Paul Bettany, al monje albino Silas.