NAVARRO logró un buen scoop en Ruffus & Navarro (La Primera), entrevistando al sargento Sergio Santiesteban, que estuvo en Irak entre finales del 2003 y mediados del 2004, replicando tiros a los insurgentes que les disparaban, a él y a su pelotón. El lío venía de un reportaje publicado por la revista Interviú sobre las tropas españolas desplazadas a Irak, en teoría para labores «de reconstrucción», aunque por lo visto las pasaron canutas en acciones «de guerra», como así declaraba Santiesteban, que fue herido seriamente en un brazo y que todavía guarda metralla esperando a una nueva pasada por quirófano. El militar dejó imagen de enterado y con la cabeza amueblada, muy alejado del tópico chusquero de tiempos de mili. Se quejaba de algo tan lógico, como quizá poco comprensible para el ciudadano común, entre herido «en acto de servicio» y herido «en acción de guerra». Considera que está entre estos últimos y que la totalidad de su pelotón así debería ser reconocido en sus expedientes personales. Es más, largó un reproche que por momentos recordaba a lo sucedido con los ex marines norteamericanos al regreso de Vietnam, o lo que ahora sucede con las tropas combatientes en Irak cuando regresan a Estados Unidos, que pasan de ellas y casi las ocultan. Al sargento Santiesteban le asiste su razón, y en su queja ante Navarro dejó en pésimo lugar al ex ministro Trillo.