«El aumento de canales sólo conduce a más de lo mismo»

César Wonenburger A CORUÑA

TELEVISIÓN

El experto en comunicación inauguró ayer el congreso sobre el Quijote y las nuevas tecnologías, en A Coruña, y habló sobre la situación de la televisión

01 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Nada que tenga que ver con la comunicación le es ajeno. Por eso, ayer, Román Gubern (Barcelona, 1934) pasó por A Coruña para inaugurar el congreso internacional El Quijote en las tecnologías audiovisuales , que organizan en la Domus el Máster en Teatro y Cine de la Universidad y el Ayuntamiento. Para el experto en cine y televisión, autor de numerosos ensayos sobre estos medios, como su imprescindible Del bisonte a la realidad virtual , «el libro ha perdido su centralidad en la vida social», casi engullido por el imaginario más simple y autoritario de las imágenes. De modo que Proust, Joyce o Cervantes quedarán más pronto que tarde, según él, para el estudio en círculos académicos. -El presidente Zapatero afirmó ayer que el aumento de la oferta de canales de televisión aportará mayor pluralidad informativa, y por tanto, libertad. ¿Está usted de acuerdo? -No, eso no es cierto, el aumento de canales sólo conducirá a más de lo mismo. Lo que Schiller llamaba «una gran variedad de lo mismo». Más canales no significan ni más pluralidad, ni más información, ni más calidad. En España, además, dado el déficit que tenemos de software audiovisual, esta práctica derivará en una mayor dependencia de EE.?UU. como proveedora de contenidos. Nos venderán más series, películas y enlatados. -¿El liderazgo de la televisión generalista corre peligro con la proliferación de cadenas especializadas? -No, a la larga, la audiencia de la televisión generalista descenderá, pero seguirá siendo líder por dos razones. En primer lugar, porque estas cadenas constituyen la masa homogeneizadora dentro del esperanto audiovisual, lo que todo el mundo ve. Y después está el hecho de que aquí no tenemos tradición de televisión de pago. La televisión de Franco era gratuita, no sujeta al pago de un canon como en otros países, y esa idea persiste. -En un país de 44 millones de habitantes, ¿hay mercado para tantos canales? -No, evidentemente, hay un techo demográfico. Si ya cuando aparecieron Antena 3 y Telecinco hubo gritos de alarma por la publicidad, ahora será aún más complicado hacerse un hueco comercial. Y lo que es peor, ese espacio sólo se logrará siguiendo el modelo de Telecinco, es decir, la audiencia se buscará a cualquier precio mediante programas sensacionalistas, chabacanos, rosa, seudoporno... Los programadores huyen del riesgo económico y eso se logra, en la práctica, con políticas conformistas. -Una oferta aparentemente distinta, la Cuatro, parece haberse dado de bruces contra la realidad. ¿Qué le ha parecido? -Gabilondo ha arrancado con torpeza, está gordo y lleva demasiados años alejado de la televisión. Triunfó en la radio, pero éste es un medio distinto. En cuanto al entretenimiento, se ha buscado un perfil joven, urbano, que veremos si se consolida. De momento la apuesta por una televisión moderna no ha tenido resultados brillantes. -Después de unos años de ascenso de los «realities», en EE.UU., con «Mujeres desesperadas», y en España, con «Aquí no hay quien viva», triunfan los formatos tradicionales. ¿Lo de siempre también tiene su hueco? -Hay modelos que Hollywood inventó y que se encuentran a prueba de bomba, funcionarán siempre que se cuente con buenos profesionales, guionistas, etcétera. Los realities son una moda que pasará, pero la tradición sólida, de las series bien hechas tendrá siempre su hueco. -¿Corre la prensa escrita verdadero peligro frente a los nuevos medios? -La tele ofrece impacto visual, información inmediata. Sin embargo, la prensa escrita aporta el análisis, la reflexión, que son indispensables. Entender la realidad exige leer el artículo de fondo. La imagen te da el atentado en Irak, pero las causas hay que buscarlas en los buenos periódicos, que no son precisamente esos que imitan a las televisiones con mucho colorido, profusión de fotos y textos muy pequeños. La prensa rigurosa tiene garantizado su porvenir sin imitar a sus competidores. -En EE.UU., el videojuego invade el terreno del cine. Y para defenderse, el cine cada vez se parece más a los videojuegos. ¿Cree que es una estrategia correcta? -El sector de los videojuegos es el más rentable del audiovisual y eso ha provocado que algunas películas quieran seguir el modelo con sus historias sencillas. Lo cual no impide que realizadores más serios, hayan hecho experimentos interesantes, como