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La «celerrealidad» supone que actores, presentadores y cantantes exhiban su vida íntima en espacios hechos a medida


corresponsal | nueva york

El marido de Whitney Houston quería demostrar que estaba «limpio» después de la cárcel. En el primer capítulo se emborrachó, discutió con su hija y esposa y detalló su higiene íntima.El público americano pudo ver cómo la estrella de la lucha libre animaba, en su espacio diario en la VH1, a su hija Brooke a practicar sexo (no con él). Ambos aparecen en la imagen.. Se hizo un hueco en la música después de su espacio Recién casados, en el que mostraba sus dos primeros años de casada. Su matrimonio sufrió una crisis cuando se terminó el reality.. Nadie se interesaba por la vida de los Osbourne hasta que detectaron un cáncer a su mujer. El heavy vio cómo su hija Kelly se hacía heroinómana debido a la presión de las cámaras.. Tommy Lee, chico malo de Hollywood y ex marido de la neumática Pamela Anderson ha vuelto a la universidad. Los espectadores pueden verle en clase y, sobre todo, de juerga.. Britney Spears abrió las puertas de su casa, enseñó la habitación de su bebé y detalló en varios capítulos cómo se enamoró de su esposo. Y todo ello poco antes de dar a luz.Quien se mueve no sale en la foto, y quien no tiene un reality no sale en la tele. Esta es la máxima que desde hace algunos años se ha instalado entre los televidentes norteamericanos, cada vez más acostumbrados a que sus estrellas pasen por el aro de la vida en directo bien para vender más discos, bien para no dejar de venderlos.Es la celerrealidad o, lo que es lo mismo, realities donde gente popular cuenta sus glorias y miserias ante millones de espectadores. Superados hace tiempo concursos como La Granja , lo último en la televisión americana es que un famoso te lleve a su terapia de pareja o, como mínimo, pase la cena de Navidad enfrente de las cámaras.Intento de suicidioEl caso más polémico ha sido Rompiendo a Bonaduce . El protagonista es Danny Bonaduce, un antiguo cómico que acude junto a su esposa a un asesor matrimonial que tratará de salvar la unión sentimental, de más de 11 años. Tras varios capítulos donde se puede ver a Bonaduce cayendo en el alcohol, inyectándose hormonas y consumiendo tranquilizantes, Danny intenta suicidarse roto por los problemas de su matrimonio y de su vida. El capítulo en cuestión no salió al aire, pero sirvió para que los medios norteamericanos se cuestionaran los límites con los famosos y la realidad. Una frontera que sólo el favor del público parece poder determinar.

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