El elevado vuelo de los Gavilanes

Mercedes Rodríguez MADRID

TELEVISIÓN

Crónica | Visita de los más deseados de la sobremesa Michel Brown y Juan Baptista Alonso promocionan la telenovela del año

30 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Ha triunfado en regiones del mundo tan diferentes como Rumanía o Shanghái. La telenovela Pasión de gavilanes se ha convertido en un hito televisivo, comparable al conseguido hace casi veinte años con Cristal . Así lo consideran Michel Brown y Juan Baptista Alfonso -Franco y Óscar Reyes en la serie-, que ahora tienen su mirada puesta en el cine tras consolidarse en la televisión con este título. Los dos recorren distintos países en un viaje promocional al calor del éxito de la teleserie. Las telenovelas vuelven a vivir en España una edad dorada. Pero ni Amarte así, Frijolito , ni el auténtico Rodrigo Leal ni ningún otro título del género han conseguido la popularidad alcanzada por la telenovela colombiana en España, con una media del 22,6% en la sobremesa, que coloca este título por encima de los resúmenes habituales de Operación Triunfo . ¿Qué tiene Pasión de gavilanes que no tengan otras telenovelas? «Es una historia atemporal, que no sucede en un tiempo preciso; y la imagen de los hombres, con sombrero, pistola y caballo», comenta Juan Baptista Alfonso, venezolano de 29 años que fue jugador de fútbol en la selección nacional de su país y posteriormente estudió Odontología. Tanto Baptista como Brown tienen ahora su mirada puesta en el cine, ya que consideran consolidada su carrera en la televisión. «Aquí en España se hace muy buen cine y también en los países latinoamericanos, con historias que son más de nuestro lado que las propias de Hollywood», dice Baptista Alfonso, que ya está implicado en varios proyectos en la pantalla grande. Michel Brown, argentino de 29 años, se involucró en Pasión de gavilanes después de trabajar en México en diferentes series de televisión. Defiende la fotografía de la telenovela, muy cuidada, como elemento diferenciados de la mayoría de las series del género, y destaca también «la cuestión hormonal y sexy » en una obra que va dirigida especialmente a las mujeres. Brown cree que los personajes nacen de la propia identidad de los actores y se siente cercano al personaje de la serie. «Todas sus emociones se ven en su mirada, en los ojos, y a mí me pasa lo mismo, porque si te miro no miento». Vive en Nueva York y será uno de los protagonistas de la película Los hijos de nuestros padres , rodada en inglés y producida por Juan José Campanela: «Gracias a Dios, los gavilanes agarraron el vuelo», apunta.