ALONSO advertía que el Campeonato Mundial de Pilotos de fórmula 1 no tenía porque caer ayer, finalizado el GP de Bélgica en el circuito de Spa-Francorchamps, al parecer el más bonito del mundial. Por un lado, el asturiano estaba a punto de hacer historia al tiempo que garantizaba a Tele 5 una audiencia galáctica, de ahí que la privada se empleara a fondo durante los últimos días para aumentar la expectación. Lógico. Tiene Alonso numerosas cualidades que le acercan al público y le convierten en modelo, sobre todo para los más jóvenes, con todo lo que implica de maquinaria publicitaria a la que exprimirán sin compasión. Son demasiadas tentaciones para no sucumbir al lado oscuro. A ver si resiste¿ Sin embargo, de haberse logrado ayer el campeonato, para la privada tendría efectos colaterales en el share. Las carreras que restan del campeonato ya no interesarían tanto. Tele 5 vendió la moto de que podría ser posible, y las cifras le favorecieron. Volverá a hacer lo mismo en el próximo GP de Brasil, y otra vez la misma jugada. Le saldría bien si Alonso abandona o hace un pésimo resultado, porque habría que esperar al próximo¿ Lo de menos casi es Alonso porque lo importante es liderar los domingos. Pese a todo, están en su derecho. Apostaron por los coches y ganaron liderazgo. Es la recompensa.