«Nunca tomo el camino fácil»

Ch. L. Monjas MADRID

TELEVISIÓN

Isabel Coixet da un grito de alegría. Todavía no se cree que está de vacaciones hasta el próximo día 30, en que viajará a Venecia con La vida secreta de las palabras, protagonizada por Tim Robbins, Sarah Polley, Javier Cámara y Julie Christie. La directora y guionista catalana está «muy contenta» porque su quinto filme se presenta en la 62 edición de la Mostra fuera de concurso. Además, Coixet forma parte del jurado de la citada sección. -Por curiosidad, ¿no le tiró los tejos el Festival de San Sebastián? -Pues...No lo sé. Los de Venecia se pusieron en contacto conmigo enseguida, la respuesta fue muy rápida, y el 1 de septiembre proyectarán el filme. -¿Le hubiera gustado entrar a competición? -No. El año pasado Lost in Traslation no se llevó ningún reconocimiento oficial y es la única película de esa convocatoria que se recuerda. Los festivales son un escaparate y si, además, te llevas un trofeo, pues estupendo. Este año, todos querían estar en Venecia y resulta que escogen mi trabajo y voy de jurado. -¿Cómo lleva lo de puntuar los trabajos de los demás? -Es duro porque, al final, siempre me quedo con un vacío emocional. Siempre estoy muy de acuerdo con los miembros que también son directores porque nosotros sabemos lo que cuesta hacer las cosas, y un productor o un director de fotografía se fija en otros aspectos y detalles. -«Mi vida sin mí» consiguió dos Goyas y se vio en todo el mundo. Se ha puesto el listón muy alto. - La vida secreta de las palabras tiene algo que también estaba en Mi vida sin mí: el trabajo de los actores. Hay algo que un director no puede crear, que se da o no, y eso es la química. Y entre Tim Robbins y Sarah Polley existió desde los ensayos. -Almodóvar ha dicho que éste era su mejor guión. -Nunca tomo el camino fácil ni me decantó por un solo género. Aquí he trabajado con un material muy delicado y he partido de un misterio.