SIN MANDO | O |
02 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA NOCHE del sábado era una estrella en la programación televisiva. Cuando sólo había una cadena y la familia rezaba, cenaba y veía la televisión unida, aquellas veladas eran un caramelo para cualquier actor que saliese en la pantalla. Pero con la llegada del dinero a las familias, la mayor parte de sus miembros prefiere salir a cenar fuera o tomarse unas copitas en vez de mantenerse en posición más o menos horizontal en el salón de casa. Los DVD y variados home cinemas (¿qué pisito resiste ese rugir de voltios?) no han ayudado mucho a las parrillas de televisión. Ante semejante panorama, las cadenas han reconducido su programación hacia la caspa más blanca y familiar. Sin embargo, Antena 3 ha hecho una apuesta un poco más centrada y, aunque sin duda es la familia su objetivo, el anzuelo son los niños. El contenedor de cine Cinematrix ofrece películas más que aceptables, divertidas y fáciles de ver en grupo. Perfecto. Pero es probable que muera de éxito. Los anunciantes descubrieron el filón de este espacio y lo han bombardeado. No cuentan, sin embargo, los responsables de Antena 3 con que los niños tienen menos paciencia que los adultos para aguantar bloques publicitarios de quince minutos y su memoria y atención se dispersa ante tantas dificultades. ¿Resultado? O recortan los anuncios o la familia se hundirá de cabeza en la salsa (marrón).