En directo | El trío de Athens, de gira por España La banda estadounidense triunfó en Gijón con un recital para todos los públicos en el que su líder, Michael Stipe, arremetió duramente contra el Gobierno de su país
30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.REM, la banda de Athens (Georgia) capitaneada por el inclasificable Michael Stipe, puso fin el domingo por la noche en Gijón al periplo español de su gira europea, con un concierto para todos los públicos en el que no faltaron un puñado de guiños para los fans y en el que el líder del grupo volvió a arremeter contra la política de la Administración Bush. El trío estadounidense, que se encuentra en los últimos coletazos de la promoción de su disco Around the Sun , debutó en un escenario que antes habían pisado Prince, David Bowie o Bruce Springsteen y tuvo además que hacer frente a un espectador inesperado: un orbayu incesante que amenazó con echar por tierra el recital. Pero el cielo concedió una tregua poco antes de las diez y media de la noche -hora a la que, puntuales, Stipe y compañía saltaron al escenario-, y el espectáculo derivó en clamoroso éxito, enjuagando el no del todo buen sabor de boca dejado en Barcelona en enero pasado. Los inicios del concierto fueron una cuidada sucesión de clásicos - What¿s the frequency, Kenneth ? o Animal - y trabajos del último elepé, como Electron Blue o The Outsiders . El primer momento álgido de la noche llegó con Leaving New York , single de Around the sun y homenaje del grupo a la ciudad que han elegido para vivir. El recital continuó con clásicos como Cuyahoga , una balada de los primeros años indies y Me in honey , un regalo inesperado para los fans. Con semejante envoltorio no fue difícil alcanzar el clímax en Everybody hurts , la desgarradora balada en la que Stipe logra encender los mecheros -ahora también las pantallitas de los nokias -. Fue sin duda el momento de la noche, aquel en el que el cantante de Atlanta aprovechó para confesar que se encuentra como pez en el agua cuando viene a nuestro país: «No es fácil ser ciudadano americano hoy en día», lamentó. Así, presentó Bad day , un alegato contra el Gobierno de Bush. Otro éxito con solera, Orange Crush , sirvió para ver al Stipe más acalorado, subido en un altillo, megáfono en mano, disparando la temperatura de un público que para entonces ya se había sacudido la mojadura. «Venimos de un país lejano, un país confundido. Hemos escrito esta canción como protesta por lo que está haciendo el Gobierno de nuestro país en Irak». La canción era I wanted to be wrong , uno de los himnos de la fracasada campaña de John Kerry en su intento para derrocar a Bush. Siguió Loosing my religion , el gran hit de la banda. Era, seguro, el momento más deseado por las compañías de telefonía móvil. Los 17.000 espectadores que llenaban el hipódromo de Las Mestas se multiplicaron entonces. Stipe también echó mano del móvil para protagonizar la excentricidad de la noche: era el cumpleaños de Anton Corbijn, fotógrafo de cabecera de REM, U2 y demás, y el de Atlanta lo llamó desde el escenario para cantarle el Cumpleaños feliz . Fue el tiempo de los bises, de la fiesta final -hubo un generoso guiño para el público local: Stipe regresó al escenario con la camiseta del Sporting, que este año celebra su centenario-. Al fin, como siempre, la gente se fue para casa bailando la que quizás sea la canción más bella de la banda: Man on the moon , un tema que sirvió para confirmar a Mike Mills como la mejor segunda voz del pop mundial. REM en concierto. Domingo, 29 de mayo. Hipódromo de Las Mestas, Gijón. 17.000 espectadores. Gira «Around the sun».