INTERFERENCIAS | O |
07 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ES DE LOCOS. Cuentan que se pagaron hasta 3.000 euros por una entrada de tribuna para ver a Fernando Alonso ganando nuevamente a Michael Schumacher, o eso se espera. Los más modestos se conformaron con una localidad de 300 euros, desde la que verán el Gran Premio de España bastante peor que si la siguieran por Tele 5, que a partir de las 10 de la manaña de hoy ya conectará con el circuito catalán para anticiparse en dos horas a la prueba reina. La cuestión está ahora en saber en cuánto pulverizará la cadena privada sus récords de audiencia anteriores con el piloto asturiano: 5.845.000 de espectadores (54,6% de share ) siguieron el Gran Premio de Bahrein y otras 5.819.000 personas (el 52,1% de la audiencia) el Gran Premio de San Marino. Este es un país de desmesuras a causa de la televisión, a quien, sin duda, le deben su popularidad Fernando Alonso y la propia Fórmula 1. Durante toda la semana pasada (y a saber si con premeditación, que eso del márketing tiene sus cosas¿) se vienen calentando motores en todos los informativos. El propio Alonso se destapó con acusaciones de «tramposa» para la escudería de su rival, y de esa manera la expectación subió de intensidad. Es tal la carencia de escrúpulos, tal la obsesión por el share , que todo parece posible con tal de asegurarse el liderazgo. Quien más y quien menos estará pendiente esta mañana de la televisión para comprobar si el piloto alemán intenta pasarle factura al español por aquelas acusaciones, y birlarle así el podio a Fernando Alonso en su propio feudo.