IMPONENTE. 421 toneladas, que llegan a 600 cargado a tope. El Airbus A380 ya es un hito de los aires, pero eso no atañe a esta columna que les comenta sobre televisión. Lo que atañe son las imágenes de su primer vuelo, anteayer desde la francesa Toulouse-Blagnac. Previas de escalerilla, despegue, vuelo y aterrizaje. Imágenes que dieron la vuelta al mundo, con mucha recreación a este lado del Atlántico, pero menos al otro lado, que la norteamericana Boeing se muerde los labios ante el bocado que acaban de hincarles desde Europa. Por cierto, Chirac, que así lo vimos ayer, se apresuró a viajar a Toulouse para felicitar por el éxito del vuelo inaugural. Normal, en plena campaña por el SI a Europa en el referéndum que las encuestas vaticinan NO en Francia, el presidente aprovechó la coyuntura para afirmar ante sus conciudadanos que el A380 es un milagro de Europa. Las imágenes televisivas impresionaban. Irrumpir así en el almuerzo de los hogares europeos, aumentó sin duda la credibilidad (tecnológica) en Europa. Un reactor que seguía la peripecia del Airbus, grababa el acontecimiento. Televisión en las alturas¿ Hace años habría sido imposible ese espectáculo. Anteayer, ante el plato humeante en la mesa, quedamos impresionados con esa maravilla técnica¿ y política. Si Francia dice SI con el A380, los sociólogos ya pueden romperse la cabeza con especulaciones.