01 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

AL MARGEN lo que haya conseguido de share frente a la telerrealidad La casa de tu vida (Tele 5) o la policíaca Sin rastro (Antena 3), Al filo de la ley suena a impecable en cuanto a forma, que no es poco, considerando que la ficción española pasa de cuestiones plásticas con absoluta prioridad al contenido, como si bastara con ello. En apariencia las millonarias cifras de Los Serrano, Aquí no hay quien vida o Ana y los siete les dan la razón. Pero el estreno de La Primera da un salto cualitativo y transmite la sensación del producto bien facturado, que incluso admitiría una salida al mercado internacional. O sea, stock . Una reflexión así induce a carcajadas en muchos productores y a indiferencia en los directivos. La tele va de consumo inmediato y las series son material fungible. Priman los personajes simples y clónicos, gente gritona, ritmo de taquicardia, chiste fácil con pizcas de ingenio y tramas con más de marcianas que de realistas. Ya, que la audiencia las respalda y morcilla para los críticos. Sin embargo es de elogio el esfuerzo de Al filo de la ley, con textura de cine en imagen y ritmo, aparte sus tramas por mucho que el tópico amenace. Habrá que seguirla pese al share porque prestigia a TVE. ¿Qué del prestigio no vive una tele? Sus réditos llegarán con el tiempo. Es tal la roña audiovisual que cuesta limpiarla, pero llegará ese día.