INTERFERENCIAS | O |
11 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.EL PECADO más fuerte que Brito Arceo cometió en Gran Hermano Vip fue llamarle a una colega de la casa «gilipollas». Y encima ésta no le admitió sus disculpas... Compungido estaba el hombre. Vaya. El ex árbitro declaró en el confesionario que se anotó al programa porque pasaba por un momento delicado, en fin, que desea ganar el concurso, que al parecer le abrirá muchas puertas. Uf, Pinocho lo habría elegido como hermano. «Brito Arceo, el amigo del cachondeo», le dijo otro de sus colegas en uno de esos momentos que Jesús Vázquez presenta a la audiencia (por cierto, una pena lo de Vázquez, que le tienen de bombero en Tele 5...). Como servidor pasa cantidad de semejante engendro, y en consecuencia lo ignora todo sobre la casa y sus inquilinos, resulta apasionante recurrir al zapeo para pillar unos minutos e intentar sacar algo en limpio. Como en la noche del jueves. Y en esto sale Brito. Un tal Tontxu, que acaba de ser padre con una mujer (y si no es así, disculpen), se lleva demasiado bien con Ivonne. Resulta que este Tontxu hace buenas migas con Brito pero le nominó para pasarle factura por el penalti que pitó al Atletic de Bilbao en 1978, birlándole la Copa del Rey. Eso es rencor, sí señor. Más tarde sabemos que sus compas tienen al canario por surrealista. Es lo que hay. Lástima que Quevedo no le haya conocido para El Buscón ...