18 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LO DEL CINE en las privadas es para alucinar por colores... Apenas programan películas, apuestan fuerte por los top made in Hollywood (aunque su calidad importe un pimiento) y encima pasan de producciones españolas con una alegría que encoleriza a los amantes del cine si es que algún día confiaron en las privadas, claro. Y en esto que Antena 3 emite esta noche la muy curiosa pero nada complaciente Bailar en la oscuridad, del danés Lars Von Trier con la cantante Bjork de sobrecogedora protagonista. La semana pasada emitió en la misma franja la irregular Pan y rosas, aunque dirigida por Ken Loach. Claro que en la anterior, para variar, la elegida fue la poco recomendable Rapid Fire . Cine para paladares exigentes aunque a una hora tan incómoda como las dos de la madrugada, con lo cual y un poco más, aguardas al canto del gallo... Lástima que se instale en los programadores la cainita idea de que el cinéfilo es por naturaleza un masoca, capaz de renunciar a las sábanas o a salir de copas para quedarse con Von Trier. Quienes hayan visto ya su drama musical ambientado en Oklahoma, pero rodado a pocos kilómetros de su casa (tiene pánico a volar), quizá pasen de revisarlo o recurran al vídeo. Dar cine de calidad en franja tan poco recomendable no parece la mejor manera de garantizarse share. Prestigio sí, pero con nocturnidad.