Crónica | Nueva estrategia publicitaria
11 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?as cabezas pensantes de la televisión inventan cada día nuevas formas de atarnos al sofá durante los anuncios. Una de las últimas técnicas es poner un rótulo con los segundos que tarda en regresar el programa que estamos viendo, pero es una estrategia que sólo se usa en los cortes de menor entidad, siempre menores de cinco minutos. Pero el domingo por la noche, Telecinco dio un paso más en esta lucha por retener al consumidor. En pleno espacio El debate de Gran Hermano, Jordi González, el presentador, dio paso a una escena en la que una concursante (Bea) le preguntaba a un compañero (Niki) si había sido mujer años atrás. La respuesta, afirmativa, tal y como que sabe el público que sigue el programa y parte de sus amigos dentro de la Casa, quedó en suspenso. «¿Qué le dijo Niki? -se preguntaba al más puro estilo charlatán de pueblo Jordi González- lo sabrán en medio de la publicidad». Así que comenzaron los cinco consabidos minutos de anuncios y, a eso del cuarto, vuelve a aparecer Jordi para dar paso a la contestación de Niki (por cierto, él lo negó) y volver, a toda velocidad, a la propaganda. Polémica Terminado el bloque de amor, lujuria y maravillas, volvió la imagen del debate y apenas se mencionó esta escena. ¿Funcionará esta polémica estrategia para fidelizar a la audiencia? Algunos espectadores se negaron a seguir el juego y, como Niki, no aceptaron ser lo que son: clientes.