EL ACTOR Michael J. Fox saltó al primer plano de la actualidad por razones bien distintas a la de su profesión: padece Parkinson. Desde entonces abandera la cruzada contra ese mal, sobre el que hay previsiones muy optimistas a corto-medio plazo, o eso concluyeron los científicos que sacó El enigma de Parkinson, emitido por Documentos TV la noche del domingo en La 2. Fox, trabajó a comienzos de los 80 en un serial llamado Leo & me. A partir de su enfermedad, se descubrió que otros tres miembros del equipo contrajeron idéntico mal, que los expertos consideran una lesión neurológica. Estos reportajes no son para hacer virguerías con el género. Se busca abrir los ojos sobre un problema, sacando a sus protagonistas a uno y otro lado, buscando concienciar a la sociedad y de paso llevar la esperanza a los afectados y sus familias. Importa el mensaje sobre la forma. Manejando imágenes de archivo y testimonios, con especial protagonismo para Fox, el mensaje era lo importante. Y lo logran. Mostrando las investigaciones abiertas, concluyeron que trabajar con células madre quizá sea la solución. De paso se contribuye a eliminar los graves prejuicios morales en torno a ese tema.