INTERFERENCIAS | O |
13 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.DIEZ MILLONES de media, una cantidad respetable. Es la que tiene The O.C. en la televisión norteamericana. Ya graban allí la tercera temporada y La Primera la estrenó el jueves 29 con dos capítulos por tacada. O.C. son las siglas de Orange County, cerca de Los Ángeles. Se fundó en 1889, su nombre procede de las naranjas que cultivaban y pasa por ser una de las zonas más exclusivas del país. Feudo republicano, allí nació Nixon. Los guionistas encontraron el marco adecuado para un serial que tiene de todo un poco, con Sensación de vivir como referente. Todo es falso a ojos de un joven integrado en la comunidad gracias a la generosidad de un millonario abogado, que lo rescató del lumpen de Chinatown. Todos viven qtkgas y tienen dinero a espuertas. Sexo, drogas y rock & roll (aunque solamente en la banda sonora...). Chicos y chicas guapas. En realidad alimenta la idea de que la beautiful people es alérgica a los feos y feas. ¿Y que da The O.C. ? Nada nuevo. Un producto que suena a coyuntura y que subliminalmente se presta a una paradójica doble lectura: por un lado Orange County es el paraíso del bienestar y por otro confirma los vicios del bienestar. Ryan Atwood lo tiene claro, de ahí que se sienta más sólo que un pulpo en un garaje. Roguemos por la inteligencia de la audiencia.