Su versión de «Tancredi» fue considerada un «grande sucesso» El tenor Juan Diego Flórez brilla dentro de la programación de la cita italiana con la lírica
11 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El Festival Rossini de Pésaro celebra con esta edición su 25 aniversario y la Orquesta Sinfónica de Galicia, después de sus dos actuaciones de Tancredi , repite hoy con esta ópera del compositor italiano, en la que el empleo carismático de la voz humana como vehículo de expresión de los sentimientos es la enseña del arte de Rossini. Y este es el ambiente de euforia que se respira en Pésaro, inaugurado ya el festival del 25 aniversario, congratulados todos del «grande sucesso» alcanzado en la premier con esa ópera milagro de un Rossini de 21 años que es Tancredi , y a la que Galicia aporta su Orquesta Sinfónica con su titular, Víctor Pablo, en el podio. Son años de estudio musicológico, de trabajo práctico para separar la paja del grano y de reencuentro con las voces y las técnicas vocales. Juan Diego Flórez, Daniela Barcellona, Marianna Pistolazzo, Patrizia Ciofi, Annick Massis. Son «supernovas» del canto artísticamente inteligente, nacidos al firmamento de la ópera universal en este festival, al que acude la OSG por segunda vez. La presente edición tiene como base la representación de tres títulos de Rossini. La primera es Tancredi , con Pistolazo (la Dafne del Apolo y Dafne que abrió el Mozart de este año) y Ciofi, en la pareja protagonista. La dirección escénica es de Pizzi y la musical, de Víctor Pablo al frente de la OSG. Presencia estelar , con Sonia Canassi, Sledge, Mariola Cantarero (próxima Lucía en el festival coruñés de otoño) y Siragusa (Nemorino del último Elixir de amor ), Daniele Abbado y Renato Palumbo dirigen escena y música, con la orquesta del Comunale de Bologna; Matilde di Shabran , con la presencia estelar de Juan Diego Flórez -debutó aquí en 1996 precisamente en el papel de Corradino-, Annick Massis y de nuevo la OSG, dirigida por Riccardo Frizza. No falta la Petite Messe Sollennelle, en la que está Barcellona, ni el concierto de los jóvenes cantantes formados en la Academia del festival ni Il viaggio a Reims , asumido por los mejores de los jóvenes, con puesta en escena de Sagi.