El protagonista de «Lucía y el sexo» acaba de terminar el rodaje de «Diario de un skin», un telefilme de Telecinco basado en un libro del periodista Antonio Salas
18 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El actor Tristán Ulloa, protagonista de filmes como Lucía y el sexo y Marta y alrededores , acaba de terminar el rodaje en Galicia de Diario de un skin , un telefilme de Telecinco basada en una novela de Antonio Salas. -¿Resulta duro meterse en la piel de un skin? -Interpreto a un periodista, el propio Salas, que tiene que hacerse pasar por skin. Mi personaje tiene un gran conflicto interior. Un error en su forma de comportarse puede ser fatal porque lleva una cámara oculta. Una equivocación le puede costar la vida. -¿No necesitó acercarse a ningún skin, como el autor de la obra, para interpretar el personaje? -No. Ya tuve una experiencia con ellos y no me gustaría volver a repetirla. Fue hace doce años y nos agredieron a un amigo y a mí. -En sus trabajos destaca sobre todo el temperamento dramático por encima del cómico. Dicen que es actor de papeles intensos... -No me rijo al aceptar papeles por si son cómicos o dramáticos, sino porque exista una buena historia, me guste el personaje o me interese quién diriga. Antes de rodar esta película para televisión venía de Argentina, donde he interpretado una comedia con Álvaro Fernández Armero, El juego de la verdad , con Natalia Verbeke. Que sea dramático casi todo lo que he hecho es circunstancial. Además, cuando tu trabajo se dirige a una clase de papeles es difícil que te vean en otra clave. A veces es así de triste. -¿Le interesa la televisión como actor? -Si eres claro con lo que pretendes, la televisión te da dinero y popularidad, básicamente. Estaría bien que hubiese otro tipo de incentivos, que las televisiones arriesgasen más. Pocas veces es así. -¿A qué llama riesgo? -A coger el toro por los cuernos, olvidarse de lo políticamente correcto, apostar por algo realista, no tener miedo a herir sensibilidades para tener mayor audiencia... El público no es tonto y cuando ofrecen calidad la acepta. Ejemplos como Padre coraje lo demuestran. -¿Por qué se fue de «El comisario»? -Firmé una temporada y tenía ofertas muy atractivas en cine, como la de Medem. -¿Cree que con el nuevo Gobierno se abrirá otra etapa para la cultura? -No lo sé. Todavía tenemos en la memoria las palabras de Aznar cuando decía que la excepción cultural era para las culturas débiles y que España tenía una cultura fuerte. A mí esas palabras me provocaron pavor y pudor, cuando aquí la cultura es considerada como un capricho.