Entrevista | Xavier Bermúdez Su última película, «León y Olvido», sorprendió y acongojó en el festival de cine de Málaga. Xavier Bermúdez firma una historia diferente con sello gallego.
16 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?uionista, productor y director de cine, el ourensano Xavier Bermúdez disfruta estos días del impacto que su última película, «León y Olvido», provocó en el festival de cine de Málaga, de donde regresó con el premio especial del jurado. Otros certámenes, como el de Karlovy Vari, Montreal o el internacional de Londres proyectarán esta historia sin concesiones protagonizada por Guillem Jiménez, el primer actor con síndrome de Down que asume un papel principal en una película española. La película aguarda todavía a que se fije la fecha de su estreno en los cines. -¿La «sorpresa» que deparó «León y Olvido» en Málaga tuvo que ver con el hecho de que la gente esperaba una historia con un tono diferente, teniendo en cuenta que el protagonista es un chico con síndrome de Down? -Puede que ocurriese lo que dices, ante temas o personajes similares siempre se espera paternalismo, condescendencia, sentimentalismo, humor blanco¿Ya veréis que esta película no tiene mucho que ver con eso. -Valiente y arriesgada son adjetivos con los que se ha definido «León y Olvido». ¿Los comparte? -También se han utilizado mucho crueldad y cariño, dureza y ternura¿Depende de qué se entienda por valiente y arriesgada. Si se entiende la disposición a imaginar, pensar, sentir mas allá de lo que está considerado como prudente, correcto, de buen gusto, entonces sí, entonces me gusta pensar que la película merece esos epítetos. Si se piensa en que podía no interesar a nadie, o haberme salido muy mal¿bueno, eso puede pasar con cualquier película, sobre todo con aquellas que ya se han hecho antes miles de veces. -¿Cuál fue el origen de «León y Olvido»? -Comencé a escribirla a finales de 1997. Del origen sólo recuerdo las risas y cosquilleos que me producía imaginar algunas de las acciones de los personajes. No sé cómo vinieron a visitarme, ni por qué se quedaron. Pero han sido una muy buena compañía todos estos años. -¿Tiene alguna peculiaridad trabajar con un actor con síndrome de Down, como es el caso de Guillem Jiménez? -No. Cada actor es un mundo. Los objetivos son los mismo para todos, las tácticas que aplicas con ellos varían. No cuenta si tienen síndrome Down o cualquier otro síndrome. En realidad la dirección de actores comienza cuando escribes el guión, y continúa cuando eliges a quien va a encarnar a los personajes. En el caso de Guillem Jiménez fue todo muy sencillo, aunque también tuvimos que tener alguna conversación privada para aclarar algún mal entendido. Pero fue una bendición poder jugar y trabajar con él. -Entre «Nena» y «León y Olvido» han transcurrido siete años. Parece un paréntesis demasiado prolongado... -Lo es. Pero no fue por culpa mía. Las condiciones de producción en España son demasiado inestables, demasiado frágiles, por decirlo de un modo suave. Pero debo decir que no entiendo que se dirija una película al año. -¿En qué trabaja ahora? -Voy a producir un largometraje de Manane Rodríguez, titulado Un cuento para Olivia , sobre un guión que hemos escrito los dos. -¿Qué tiene de gallega «León y Olvido»? -Sólo a mí, director, escritor y co-productor de la película; a la productora que tuvo la iniciativa de mover el proyecto: Xamalú Filmes; a una parte muy importante de la financiación: la aportación de la productora, la subvención de la Xunta de Galicia, la coproducción financiera de Televisión de Galicia; a la protagonista, Marta Larralde, y a todos los actores de reparto; a la ciudad y alrededores de A Coruña, como único marco de rodaje y desarrollo de la acción; a la dirección artística, a cargo de Rodrigo Roel; a la música, de Coché Villanueva; y a buena parte del equipo técnico y de servicios. -¿Se puede hablar de una cinematografía gallega? -Tal vez, pero con precauciones. Primero habría que precisar muchos términos, como qué se entiende por una película gallega.