En una decisión que pone fin a 13 años de disputa, un juez acaba de desestimar una demanda millonaria que acusaba a Walt Disney de violar un acuerdo sobre la propiedad intelectual del osito Winnie The Pooh. «Después de 13 años, el caso está sellado y para siempre», señaló Daniel Petrocelli, abogado del gigante del entretenimiento. El juez Charles W. McCoy rechazó la demanda de Patricia Slesinger, única hija del agente literario Stephen Slesinger, quien obtuvo en 1930 todos los derechos de mercadeo en Estados Unidos de los productos derivados del osito, luego de que su autor, el británico A.A. Milne, se los vendiera. Slesinger alegaba en su demanda que el poderoso imperio Disney había estafado a la compañía que ella heredó cientos de millones de dólares en derechos de autor por la venta de vídeos, DVD y programas informáticos para niños sobre el plantígrado amante de la miel. «La decisión envía el mensaje incorrecto al Estados Unidos empresarial de que está bien que compañías como Disney roben e incumplan sus promesas contractuales, y que está bien destruir un millón de evidencias que se han presentado», dijo la familia Slesinger a través de un comunicado. «Este es el primer asalto de una larga y complicada disputa que significará una demora judicial [en la solución del litigio]», añadió. El agente literario Stephen Slesinger compró los derechos de comercialización estadounidenses del oso en 1930, y su familia más tarde se asoció con Disney para construir a un personaje cuyos productos venden más que Mickey Mouse, con más de 5.000 millones de dólares cada año. La disputa se inició en 1991, cuando Slesinger acusó a Disney de esconder durante años el beneficio multimillonario de la venta de las mercancías derivadas del animal. La victoria legal supone un alivio para los ejecutivos de la Disney, incluido el presidente ejecutivo Michael Eisner, que en los últimos meses va de disgusto en disgusto.