Crónica En la sala madrileña Alcalá se subasta hoy «Las lágrimas de San Pedro», un óleo que ostenta el precio de salida más elevado de las pujas celebradas en España
18 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?on el humilde dorsal de «Lote número 421» se presentará hoy en Madrid todo un Velázquez. Las lágrimas de San Pedro , el óleo del pintor sevillano propiedad de la familia coruñesa De la Calzada, será hoy la estrella de la puja que a partir de las siete de la tarde se celebrará en la sala Alcalá (ubicada, paradojas del azar, en la madrileña calle Velázquez). El óleo, pintado entre 1617 y 1619 por Diego de Silva y Velázquez en su taller sevillano, subirá al estrado con un precio de salida de ocho millones de euros, el más alto alcanzado hasta la fecha por una obra de arte en pujas realizadas en España. Una de las claves de la venta está en la declaración de la tela como bien de interés cultural (publicada en agosto del 2003 en el BOE). La etiqueta burocrática significa, a efectos prácticos, que Las lágrimas de San Pedro no se puede exportar, lo que reduce notablemente el tirón entre los grandes coleccionistas internacionales. El principal interés estará en comprobar si, finalmente, el Estado ejerce su derecho de tanteo y retracto, que permite al Ministerio de Educación y Cultura adquirir el Velázquez igualando la última oferta realizada en la puja. Si no se presentasen compradores en la subasta, la prioridad se traduce en que el Estado puede quedarse con el óleo poniendo sobre la mesa los ocho millones de euros fijados como precio de salida. Dos antecedentes marcan la puja de hoy. El más optimista para los intereses de los propietarios coruñeses se remonta a noviembre del 2003, cuando el Estado se hizo con otra pintura del sevillano, El barbero del Papa , por nada menos que 23 millones de euros. La referencia más pesimista data de diciembre del 2003. Entonces se quedó en el estrado de la sala Alcalá, sin comprador, La cabeza del Apósto l, un cuadro de Velázquez por el que nadie quiso desembolsar los 2,4 millones de euros que marcaba el precio de salida. Tras diversas negociaciones entre los hermanos De la Calzada y el Museo del Prado, que finalmente no llegaron a término por una falta de acuerdo en el precio, los propietarios optaron por vender el cuadro al mejor postor. Fuentes próximas a esas conversaciones apuntaron a La Voz que la suma ofrecida por el Prado era similar a los ocho millones de euros de los que partirá hoy la puja. Sin embargo, las mismas fuentes señalaron que las pretensiones económicas de la familia rondaban los 18 millones de euros. Estas cifras de vértigo tratan de poner precio a un óleo sobre lienzo de 132 centímetros de alto por 98 de alto pintado por Diego Velázquez a principios del siglo XVII. Esta joya del arte español es una de las diez obras del artista sevillano que todavía permanecen en manos de coleccionistas particulares.