La Berlinale entra en su recta final con el cine de amor y denuncia de Ken Loach

Gemma Casadevall BERLÍN

TELEVISIÓN

La Berlinale entró en la recta final con Ae fond kiss , una hermosa historia de amor y de denuncia contra el integrismo religioso de Ken Loach, y Triple agent , la cerebral historia de espías en el París de 1936, con el sello de Eric Rohmer. La película de Loach por la que el director del Festival de Cine, Dieter Kosslick, confesó que sentía una «especial debilidad» dio nuevo brío a la carrera por los Osos que se entregan hoy. Loach sedujo con su historia de amor entre una católica y un paquistaní que va más allá de la mera reedición del dilema entre asimilación y defensa de la identidad para incidir en la «confrontación entre fundamentalismos, sea el musulmán o el cristiano», en palabras del director. Un Glasgow gris, una escuela católica y la comunidad paquistaní son los escenarios en los que Loach sitúa un problema que califica de «lamentablemente universal», ya que el director cree que podría localirzarse en otro país.