La vida mejorada

CÉSAR WONENBURGER

TELEVISIÓN

Apareció hace dos años, y con la fuerza milagrosa del boca-oreja, la más eficaz campaña de márketing, fue imponiéndose a ambos lados de ese océano que separa el vasto territorio que Carlos Fuentes define como La Mancha. Arrasó en América Latina y en España. ¿Qué es lo que convierte a El hijo de la novia , un filme modesto, sin efectos especiales, en un fenómeno de masas? Las emociones, genuinas y las palabras, que brotan libres y espontáneas en sus ágiles diálogos, sembrados de humor y verdades, de unos personajes que parecen surgidos de la mismísima puerta de al lado. Rafael Belvedere es el retrato de muchos hombres a los 40: divorciado, problemas laborales, maltrecha salud, sin tiempo para la familia y una novia joven a la que sólo se necesita para lo más obvio. Un amago de infarto, el tozudo ejemplo de dos progenitores, la perspectiva de volver a ser abandonado y un amigo (el inmenso Eduardo Blanco) que regresa del pasado para devolverle a los años perdidos de la infancia le servirán para solicitar un tiempo muerto. Otra oportunidad para detenerse y situar las prioridades en su justo lugar. Como la vida misma; sólo que Campanella no se limita a ofrecerla tal cual, la mejora.