INTERFERENCIAS | O |
26 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.AUNQUE EL hastío mediático del momento se apellide King, poco a poco se impone la hora y el debate en torno a quien tiraron 17 meses en la cárcel, acusada de un crimen que no cometió. Es la hora de Dolorez Vázquez, sometida desde un primer momento a un linchamiento mediático que acabaría en una condena basada en indicios sin pruebas. Uno, lego en la materia e ingenuo por interés, aguarda a que rectifiquen los mismos medios (y sus corifeos charlatanes) que tiempo atrás contribuyeron a esta dramática ceremonia de la confusión. Pero lo hacen con timidez porque la diana lleva el rostro del confeso Alexander King... Piqueras centró en Dolores el grueso de 7 días, 7 noches (Antena 3), digna alternativa en la noche de los jueves al tabernario Sardá. Invitó a dos periodistas, un criminólogo, un magistrado y al abogado de Dolores. Tuvo interés porque se lo tomaron en serio. Se trataba de señalar al o a los culpables del desaguisado. La parte más ácida se la llevó el jurado, con Luciano Varela a favor y Fernando Jáuregui en contra. Pero algo nos quedó claro: a Dolores la juzgaron con saña antes de llegar al tribunal. Y encima, lesbiana. Aún así, nadie pide disculpas, empezando por la única acusadora, la madre de Rocío. Los debatientes coincidieron en la necesidad de no repetir errores semejantes. ¿No suena a ingenua tal pretensión considerando el patio televisivo?