El ferrolano cree que desde 1993 se tiene un mayor respeto por los cortos
13 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Carlos Alberto Alonso, un joven cineasta ferrolano, se enteró casi de casualidad que su segundo corto había sido nominado a los premios del audiovisual gallego Mestre Mateo. Su caso podría ser paradigmático de los gallegos que buscan hacerse un hueco en el difícil mundo del cine. Tras salir de la Escola de Imaxe e Son de A Coruña, tuvo que trasladarse a Barcelona para completar sus estudios. Desde allí preparó su corto, As Muxicas, recientemente emitido en TVE, con una historia del rural gallego, rodada en Galicia, con actores gallegos, pero capital catalán: «Así estamos muchos», explica. -¿Qué es «As Muxicas»? -Es un drama rural de corte fantástico ambientado en una aldea gallega. En realidad es una adaptación de un cuento escrito por el mozambiqueño Mia Couto, que enlaza con una cierta tradición de realismo mágico en la literatura gallega. Cuenta la historia de una pareja de ancianos que viven aislados. Un día, él cree que a su mujer le está llegando la hora y empieza a cavar su tumba y, a partir de ahí arranca la historia. Es una historia exótica, incluso para los propios gallegos. -A pesar de que parece ser un tránsito obligatorio, resulta difícil encontrarle rentabilidad a un cortometraje. -Bueno, yo creo que algo está cambiando. En Barcelona hay salas que sólo proyectan cortos. Festivales en los que se otorgan premios, televisiones locales que hacen programas con cortometrajes de una altísima calidad; más que los de Canal Plus. Desde el 93 hay un mayor interés por los cortos. Yo lo entiendo como un fenómeno que originó Mirindas asesinas, pero en realidad es cierto que todavía es, más que otra cosa, una forma de aprendizaje y una vía para aquellos que quieren contar una historia y ven en el cortometraje la mejor forma de llevarlo a cabo. -¿Qué piensa hacer ahora? -Tengo un lote de proyectos. Tengo cerrado un corto sobre la influencia de la violencia en los medios de comunicación y otro en la línea de As Muxicas , aunque no me gustaría especializarme en el rural gallego. Pero es difícil encontrar financiación. Sinceramente, creo que se puede abrir un hueco en nuestra comunidad, que se puede hacer cine gallego en gallego. Este país tiene actores de enorme calidad, un millón de historias por contar y un idioma que está pidiendo darse a conocer. -Sin embargo, el cine gallego no despunta. Vemos cómo se asientan algunas productoras, cómo vienen directores de prestigio a rodar aquí, pero las películas gallegas no triunfan. ¿Qué opina? -Yo creo que el cine gallego necesita un fenómeno como fue Vacas para el cine vasco. Un cine de calidad que pueda ser exportado, no ya al resto de España, sino al resto del mundo. Sea del género que sea. Incluso un western como La ley de la frontera , que tuvo que venir a rodar a Galicia un argentino. Hay que tratar con respeto nuestras señas de identidad. Y si la historia habla de un profesor andaluz que viene a dar clase a Galicia, los niños no pueden hablar castellano, porque no es creíble. Hay mucha gente que está como yo, fuera de Galicia trabajando. Y con muchísimo talento. Hay que quitarse los complejos y explotar en el cine la enorme veta gallega. Tenemos que empezar a sacarle partido a lo nuestro. Aquí han venido a rodarse películas de éxito como Los lunes al sol o La lengua de las mariposas . En Galicia tenemos todo lo que necesitamos y hay que explotar todo eso. -¿Dónde puede verse su cortometraje? -Pues ahora ya no puedo asegurarlo. Tras su emisión en Versión española , donde lo apadrinaron Miguel Picazo y Alejandro Amenábar, no está previsto ningún otro pase. Bueno, supongo que si me dan el premio Mestre Mateo, la TVG lo emitirá, pero no puedo saberlo.