Los intelectuales consideran que Irak no será un hecho aislado

Camilo Franco PONTEVEDRA

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Los ponentes de la Semana Galega de Filosofía denuncian el «nuevo imperialismo yanki» Sánchez Vázquez incluye la invasión «en la larga lista de rapiña que se inició en México en 1846»

23 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los intelectuales, por buscarles un nombre, reunidos en la Semana Galega de Filosofía de Pontevedra, consideran de manera bastante unánime que la invasión de Irak no es sólo una guerra, ni será un hecho aislado. Ante la imposibilidad de Gianni Vattimo de acudir a la cita filosófica pontevedresa, la organización decidió poner en marcha una mesa redonda con cinco de los ponentes que figuran en el programa y que pasan estos días de palabras y palabras en Pontevedra. De este modo, y de izquierda a derecha, James Petras, Eduardo Galeano, Celia Amorós, Alfonso Sastre y Adolfo Sánchez Vázquez, pusieron bien alto el cartel de la condena al proceder norteamericano. Las coincidencias fueron varias, todas de fondo y algunas de método. Por ejemplo, todos los presentes en esta mesa redonda de la lucidez tienen claro que la guerra de Irak no es tal o no lo es de manera tan simple. Adolfo Sánchez indicó que la invasión «es un acto más en la larga lista de rapiña de los yankis desde que en una guerra injusta arrebataran buena parte del territorio de México o con lo que montaron en el 98 en Cuba». Para Celia Amorós, desde el punto de vista del pensamiento feminista, sería necesario apelar al «buen sentido de la humanidad» y para ello «lo necesario sería solventar el conflicto de civilizaciones», refiriéndose evidentemente a la actual situación entre Occidente y el Islam. Eduardo Galeano recordó el cinismo de algunas de las cosas que se dicen: «El secretario de Defensa, que ya es ironía que se llame de defensa cuando se debería llamar de ataque, dijo que habrá elecciones siempre que no las ganen los partidos islámicos». Galeano recordó el bien reciente caso de Afganistán que, según aseguró, es digno de indignación: «Porque no han construido ni una escuela, nada». Añadió el escritor: «De los 16 ministros del gobierno de ocupación afgano, 10 tienen pasaporte estadounidense y los otros 6 merecen tenerlo pero no han podido hacer los trámites». Galeano concluyó recordando que es necesario reafirmar «el derecho a la autoderminación de los pueblos». El sociólogo James Petras polemizó sobre el papel de los intelectuales que «se han manifestado claramente en contra de la guerra, pero no han dicho nada de estar a favor de la resistencia». Petras recordó que la invansión rusa de Afganistán había sido provocada por los Estados Unidos de América «al financiar la mafia derechista fundamentalista del país». Alfonso Sastre, recién premiado con un Max honorífico, situó una parte del problema actual en la desaparición de una fuerza que equilbre el actual poder de EE.UU. En este sentido, apuntó que «se ha apuntado que la gente movilizada podría ser ese otro poder que equilibre la ambición y la actuación de Estados Unidos».