INTERFERENCIAS
12 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.MUCHO SE habla de la nueva televisión. En realidad es la letanía de cada comienzo de temporada. Que si este año triunfará esto o aquello, que si el público es así o asá. Hacen tal cantidad de sociología barata sobre la tele que faltará poco para que la incluyan en las previsiones de tesis doctorales. Resulta que estamos en la edad de oro de la telerrealidad, palabreja que alguien debiera definir de una vez en aras a la buena salud de la audiencia y de los restantes prójimos. Telerrealidad es Gran Hermano , amigos. Entonces, qué Dios nos coja confesados... Operación Triunfo , también es telerrealidad, kgüental, qué morro. Por último, telerrealidad son programas que materializan el sueño de sus concursantes. Pero eso no es todo, porque la tele es una gran paridera que escupe monstruos. Hace unos días, un concursante norteamericano denunciaba a una productora por las lesiones causadas en un nuevo programa de la CBS, Culture Shock , que incluía entre sus gracias la de colgar a los participantes boca abajo, atados de pies y manos. Partiendo de la base de que el primer cuadrúpedo de esta historia es el afectado por acceder a un concurso así, el programa demuestra que vamos progresando. Estos contenidos reciben el nombre de «televisión humillante». Te humillan, pero a cambio te premian. De aquí a un espacio sobre deposiciones, hay un paso. Ya saben tamaños, colores, formas... Es lo que se cuece. No viene a cuento, pero tomen nota que durante esta semana José Coronado y Maribel Verdú serán bomberos en Código fuego ; que regresa Un paso adelante a la misma cadena, y que por fin sabremos quien es el ganador de GH.