MIENTRAS HAYA HOMBRES GB. -Alemania. 2001 Director: John McKay. Actores: Andie MacDowell, Imelda Staunton, Anna Chancellor. Salas: Equitativa y Rosales (A Coruña), Yelmo (Lugo), Lauren (Ourense), Lauren (Pontevedra), Compostela (Santiago), Galicia (Ferrol), MGA (Vilagarcía). No será la primera vez que el cine afronte las relaciones entre profesores-as y alumnas-os, pero el británico John McKay quiso dejar atrás su fecunda carrera de cortometrajista para hacer su primer largo acomodando una pieza de teatro propia a un guión que protagonizaría la actriz estadounidense Andie MacDowell. En realidad McKay la necesitaba para sacar adelante su personaje de la cuarentona directora de un colegio, que en compañía de sus dos amigas, se reúnen los lunes para atiborrarse de alcohol, tabaco y chocolate, y relatarse sus fallidas incursiones amorosas del fin de semana. Si MacDowell decía no, la película no se haría. Todo en el marco de un pueblo inglés en donde parece no suceder nada, la rutina es norma y todo el mundo conoce a todo el mundo. El problema surge cuando durante un funeral, ella se fija en el apuesto organista, un ex-alumno de veinticinco años, y poco después la lápida de un cementerio servirá de ocasional lecho para su primer contacto físico. Lo contará a sus amigas, que escandalizadas, optarán por boicotear una relación que va a más, lejos de menguar. Incluso se echa un novio de su edad para disimular ante sus convecinos y ante sus propias colegas. Cuenta McKay que la trama alcanza su intensidad ante la pregunta de «¿cómo reaccionarían las otras cuando una de ellas empezara una relación?, ya que la amistad femenina, sobre todo en esas edades, puede ser muy complicado porque la mente femenina es muy compleja». Lo que comienza como una comedia puede terminar en drama. Filmada en exteriores reales británicos, Mientras haya hombres ya fue calificada como obra feminista magníficamente escrita por un varón, y entra en ese tipo de historias por las que suspira cualquier actriz que haya superado la barrera de los cuarenta, factor de madurez profesional que, sin embargo, Hollywood rechaza en favor de floreros más jóvenes, pero menos creibles. Junto a MacDowell están Imelda Stauton y Anna Chancellor.