A Antonio López, mexicano, ingeniero y afincado en España desde hace seis años, no le molesta el estereotipo del mexicano vago y ladrón. «Me río, conozco a tantos españoles que también lo son...», dice. Y añade: «El día que los habitantes del planeta entiendan que la culpa de sus problemas (el paro, la inseguridad) no la tienen los demás, los que vienen de fuera, el mundo será mejor». Se atreve con un consejo a los xenófobos: «Que trabajen, que se miren al ombligo, que eduquen a sus hijos en el respeto y la comprensión y que se dejen de cuentos». Una comisión para crear normas Sobre la serie Periodistas , donde aparece unos mexicanos ladrones de coches, advierte: «Si supieran los españoles cómo los ponían hace años en las películas los norteamericanos...». La preocupación por el tratamiento de la inmigración en televisión llevó el pasado mes de enero a la creación de una comisión formada por Anna Balletbó (PSOE) y Gerardo Conde (PP) para diseñar normas sobre la cobertura informativa en TVE. Pero en las últimas semanas no ha sido el de la inmigración el único asunto polémico en Periodistas . En uno de los capítulos más recientes, un joven sacerdote acusaba a la Iglesia de ocultar la homosexualidad de algunos de sus miembros, criticaba la «discriminación» que sufre la mujer en esta institución y su prohibición de los anticonceptivos «que condena al hambre a millones de personas», entre otros aspectos. En el foro de opinión que cadena tiene en Internet (www.telecinco.es) hay numerosas cartas a favor y en contra que demuestran el alto grado de seguimiento que tiene la serie. En una de estas cartas puede leerse: «El brutal ataque del lunes a la Iglesia fue desproporcionado, superficial y demagógico».