John Travolta es un padre divorciado, un cualificado constructor de barcos de madera, cuyo único hijo vive con su madre, casada de nuevo. Los problemas surgen cuando el crío le cuenta que su padrastro cometió un crimen, aunque nadie le cree. Dispuesto a descubrir la verdadera personalidad de este individuo, comenzará una labor investigadora que le deparará no pocas sorpresas hasta lograr confirmar que su hijo vive bajo el mismo techo de un señor muy poco recomendable. Por supuesto, lo tendrá bastante complicado. Realizada por el antiguo fotógrafo y autor de eficaces thrillers Harold Becker (entre sus títulos destacan Melodía de seducción o City Hall), la trama insiste en un tema tan querido para los norteamericanos como el de la familia, aquí amenazada por un peligro exterior. Filmada en Carolina del Norte, la película tuvo un presupuesto de 62 millones de euros (10.000 millones de pesetas). Aparte de Travolta, que aceptó el papel por sentirse identificado con el padre que lucha por proteger a su hijo, el reparto se completa con Teri Polo y Vince Vaughn, el sospechoso de asesinato. Entre las anécdotas generadas por el rodaje destaca la pelea en la que Vaughn y Steve Buscemi se encararon con varios paisanos en un bar, lo que acabó con el primero en la cárcel durante una noche y con el segundo en el hospital con un corte en la cara.