MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ CRÍTICA DE CINE/ DESDE EL INFIERNO
12 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Asumiendo que las películas con asesinos en serie llegaron a un punto de complicado retorno, sea en la confección de personajes (Freddy, Jasón o en otro registro Hannibal Lecker...) o en los planteamientos estéticos (El silencio de los corderos, pero sobre todo Seven, marcaron la pauta), parece acertada la propuesta de regresar al primer gran asesino contemporáneo, Jack el Destripador, a finales del XIX en el Londres victoriano. Pero los hermanos Hughes no pretendían aportar otra visión más al largo serial protagonizado por el tristemente célebre psicópata británico, por cierto, nunca identificado ni atrapado. Al contrario, optaron por tomar como referencia el cómic de Allen Moore y Eddie Campbel, que comenzaron a publicar en 1989 y que, diez años después, saldría en un solo volumen. Tal origen se aprecia en su planteamiento, porque la componente plástica prioriza sobre el resto, incluida la propia trama. Sin impresiones Desde el infierno es un producto de impecable factura, de ambientación rigurosa, que, sin embargo, no acaba de conducir al espectador hacia los entresijos dramáticos de la historia que narra, la de un taladrado que destripa prostitutas. El guión acabará mostrando a un culpable (la realidad confirma que nunca se halló al asesino), que tendrá su merecido, pero nunca llega a impresionarnos. Mucho más que Jack, nos interesa la historia del detective encarnado por Johnny Deep, un tipo colgado por el opio, algo ciertamente transgresor con la línea habitual de quién está al lado de la Ley. Obviamente estas consideraciones trascienden al producto como tal, y en este terreno cumple objetivos. Ni resulta morcillera, ni resulta patatera. Sólo es una película.