Moloney recuerda como en los sesenta empezaron a frecuentar la compañía de los artistas más populares de la década. Eran invitados a las fiestas en las casas de Brian Jones (Rolling Stones) o del actor Peter Sellers. Luego pasaron a grabar con figuras como Art Garfunkel o con Mick Jagger, unas colaboraciones que han recuperado para el aniversario del grupo. Sostiene que «nuestros conciertos son nuestro fuerte. Es lo nuestro, salir ahí, tocar música tradicional sobre el escenario. Por supuesto, incluimos todo tipo de música. Como en Rocky road to Dublin, que grabamos con los Rolling Stones, y en la que metimos en la mitad un poco de Satistaction», recuerda entre risas. -Debe ser fácil colaborar con The Chieftains. ¿Cómo se lleva? -Bueno, ya sabes, después de conocer y grabar con toda esa gente, pensé que era el momento de coger el teléfono y llamar: `¡Hola, Mick! ¡Hola, Sting! ¿Hay alguna posibilidad de que hagais una canción con nosotros?'' Y su respuesta fue muy positiva. Es genial poder elegir una de tus melodías y producirla nosotros con el sonido que nosotros queremos. Y a todos les gustamos. Hemos ganado seis premios Grammy, en total, y tuvimos 18 candidaturas. No lo hemos hecho mal para un grupo de música tradicional irlandesa. -Y de «Rocky road to Dublin» -Sí. Bien, la historia de Rocky road... Fui a visitar a Ronnie Wood a su casa, en las afueras de Dublín, una casa grande y antigua que tiene allí. Pero muy interesante. Tiene una galería de arte, porque está muy interesado en la pintura, es casi un pintor. Pero en la parte trasera de la casa tiene su propio bar, un pequeño bar. Y tiene toda esta fantástica selección de cervezas y de Guinness, que cambia cada semana, la tiene al día. Es un lugar genial. Y aquel día que pasé por allí, también estaba Keith (Richards), y pude ver una botella de Middleton Reserve, un whisky irlandés de malta muy rara. Así que abandonamos la idea de la cerveza y bajamos la botella de whisky. Fue lo que nos ayudó a decidir qué canción queríamos hacer (risas).