Marisa Paredes: «La más rebelde soy yo»

La Voz

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La actriz Marisa Paredes lleva algo más de un año al frente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, institución que hoy celebra su actividad más lúdica y espectacular: la entrega de los Goya, «que en cada edición son más y mejor», advierte Marisa Paredes, que intentará vivir la fiesta anual del cine español lo más tranquila posible. -¿Cómo ve este año la ceremonia? -El año pasado acababa de aterrizar, no sabía el compromiso especial que había contraído con la Academia ni me sabía el papel, ahora tampoco, pero lo tengo más estudiado. Hoy intentaré estar tranquila, pero agitadilla por dentro porque hemos tenido poco tiempo para prepararlo todo. Sólo hemos tenido una semana para tener listo el decorado, cuando en Hollywood tienen un mes. Es decir, que lo viviremos como un estreno en directo del que sólo hemos hecho un ensayo general. -¿Y su discurso? -Aún no está listo, pero será claro y rotundo. No nos vamos a flagelar, intentaré desdramatizar y apostillar que tenemos que defender y proteger lo nuestro. -Usted irá espectacular, vestida de rojo por Sybilla... -El color fue una idea de Rosa María Sardá porque el espectáculo estará dominado por el rojo, que no sólo queda muy bien, sino que es mágico, potente y vital. -Cambiando de tercio, ¿qué opina de la polémica sobre la nominación de Nicole Kidman? -Es una estupenda actriz y el reglamento es muy claro porque es una intérprete que en su lengua, la inglesa, ha hecho una producción española, por lo que tiene todo el derecho a estar seleccionada. Otra cosa es que la Academia se plantee si esto seguirá siendo así o no. Cada año, la asamblea revisa las normas y debate problemas, como si las películas se pueden estrenar o no en Talavera de la Reina o en otro sitio para que, al estar en cartelera, puedan entrar en los Goya. -¿Se está institucionalizando la polémica en torno a los Premios Goya? -No, pero los premios cada vez son más importantes, tienen prestigio y una gran influencia en la taquilla. Por eso se puede ver que hay bastante guerra entre directores y productores, que cada vez están más rebeldes, pero la más rebelde soy yo.