El actor Viggo Mortensen califica «El señor de los anillos» como un reto

CH. L. MONJAS MADRID

TELEVISIÓN

Su personaje, Aragorn, se convierte en el héroe inesperado en la trilogía sobre la obra de Tolkien Es el heredero al trono de Gondor, el mortal que mejor caza y que más ha viajado de todas las razas que pululan por Tierra Media, el sitio mágico en el que se desarrolla la acción de «La comunidad del anillo», la primera película de la saga «El señor de los anillos». Pero el norteamericano Viggo Mortensen parece no ser muy consciente de ser uno de los protagonistas del fenómeno cinematográfico del año, macroproyecto al que se incorporó en el último momento como sustituto del también actor Stuart Towsend.

22 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«Yo no había leído la obra de Tolkien -ahora se la conoce al dedillo-. Cuando me llamó el director Peter Jackson para ofrecerme el papel de Aragorn le pedí dos horas para pensármelo. Y acepté porque mi hijo Henry, que sí conocía los libros, me dio su bendición para que al día siguiente cogiera un avión para Nueva Zelanda y estuviera fuera de casa un año y medio», cuenta este atractivo intérprete que nació hace 43 años en Nueva York y que habla perfectamente el español por los muchos años que pasó en Venezuela y Argentina. Mortensen, que el pasado miércoles asistió al estreno de La comunidad del anillo en Dinamarca, el país de su padre, acto que presidió la reina Margarita, realizó una fugaz y privada visita a nuestro país, pero no para promocionar el filme, sino para supervisar el catálogo de su nueva exposición, una muestra de sus pinturas y fotografías que el próximo enero presentará en Estados Unidos. Y es que este músico, escritor, pintor y fotógrafo entiende la interpretación como una forma más de expresarse. Así, Mortensen, que ha participado en numerosas películas, entre las que figuran las españolas Gimlet, con Angela Molina; y La pistola de mi hermano, el debú en la dirección de su amigo Ray Loriga, se enfrentó al papel de Aragorn o Trancos, personaje que vive su mayor aventura cuando se une a la Comunidad de Frodo. «No tuve tiempo de preparar el papel -reconoce-, pero pensé que si no me enfrentaba a este desafío, acabaría pensando que había perdido una oportunidad de aprender. Me fui a Nueva Zelanda, un país con unos paisajes increíbles, pero que no es como rodar en Europa o Estados Unidos porque está lejos de todo y es un plató muy nuevo». Como una familia Sin embargo, no se queja: «En muchos aspectos, el rodaje de La comunidad del anillo ha sido el mejor que he tenido porque todo el equipo era fan de la trilogía de Tolkien y, consciente de que estaba haciendo algo fuera de lo normal -filmar tres películas al mismo tiempo-, se implicó al cien por cien. Fue como en los libros porque nos convertimos en una gran familia, en una comunidad, y todos nos apoyábamos», recuerda. Unico testigo, La matanza de Texas III, Marea Roja, La teniente O''Neill, los remakes de Crimen perfecto y Psicosis, Retrato de una dama y 28 días forman parte de la filmografía de Mortensen, que parece ajeno a todo lo que se le vendrá encima por ser uno de los héroes de las tres entregas cinematográficas de El señor de los anillos, cuya primera parte, que se estrenó el pasado 19 en más de treinta países, tiene cuatro nominaciones a los Globos de Oro -mejor película, director, banda sonora y mejor canción original-.