EL VÍDEO

La Voz

TELEVISIÓN

MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ INTERFERENCIAS

14 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Todavía colea y coleará el estremecedor vídeo en el que Osama Ben Laden se muestra muy divertido con lo logrado por sus pilotos suicidas el pasado 11-S. Pocas teles habrá que no hayan mostrado fragmentos de la casi una hora que los norteamericanos pudieron ver (naturalmente, indignados) el pasado jueves. La calidad de imagen es birriosa y el sonido bastante ininteligible para un oyente occidental, pero ya nadie discute que el millonario árabe acaba de colocarse otro epitafio sobre su tumba. Esa casete le niega toda posibilidad de redención porque es imposible digerir sus carcajadas cuando celebra los miles de víctimas en las Torres. Es mucho lo hablado ya sobre la incidencia de lo audiovisual en la opinión pública. También de sus manipulaciones, de la prevención a tener con la tele cuando emite imágenes de trascendencia, que casos hubo de dar gato por liebre o de pintar blanco lo negro. Así las cosas, esta grabación quedará como un vídeo histórico, material para analistas, prueba de cargo, supongo. Otra cosa es especular con el porqué la Casa Blanca tardó en emitirlo o si hubo en ello alguna intención birlada al personal de a pie. Ahora bien, sin duda esa grabación tiene un punto de rara: ¿OBL sabía lo que hacía al permitirla? ¿Realmente está en sus cabales? En cuestiones de violencia, la pifia quien la ejerce, sea del lado que sea y alegue lo que alegue. Si OBL se creía legitimado en nombre de Alá, Satán se le apareció en forma de vídeo.