El Palacio de la Ópera de A Coruña se llenó en un concierto que reunió a los mejores intérpretes de Wagner Sin caballo ni armadura, la cabalgata de las walkyrias de Richard Wagner hizo vibrar ayer por la noche el escenario del Palacio de la Ópera de A Coruña. Sólo fue el principio. De la mano del maestro Víctor Pablo y durante casi hora y media, la Orquesta Sinfónica de Galicia plantó cara a «La Walkyria» e interpretó con éxito la que fue su primera experiencia en la emotiva saga de los nibelungos. Los cantantes Albert Dohmen, Petra Lang y Carol Yahr, un trío de ases del canto wagneriano, hizo el resto. Cientos de amantes de la ópera disfrutaron de un brillante recital que marcó el ecuador del Festival de Ópera de A Coruña.
13 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Si el recital lírico de Mariella Devia la semana pasada dejó más que un buen sabor de boca entre los apasionados de la ópera, el concierto del tercer acto de La Walkyria de Wagner a cargo de la Sinfónica sorprendió ayer a los 1.600 melómanos que se dieron cita en el auditorio coruñés. Capitaneada por Víctor Pablo, la formación orquestal no se amilanó en su debú con los nibelungos y logró dar luz a la música más nórdica del compositor alemán. La velada operística, segunda etapa de la cuadragésimo novena edición del Festival de Ópera de A Coruña, arrancó directamente con la cabalgata de las walkyrias, interpretada por un brillante plantel de voces españolas como las Teresa Novoa, Carmen Subrido o Laura Alonso, jóvenes valores de la lírica gallega. La pieza, famosa también por acompañar en el cine la escena de la matanza de vietnamitas de la cinta de Coppola Apocalypse Now, fue el aperitivo que sobrecogió en sus asientos al público, que pudo seguir la partitura alemana a través de los subtítulos en una pantalla sobre el escenario. La Walkyria trajo a A Coruña a los mejores y más cotizados especialistas en el repertorio wagneriano. El bajo-barítono Albert Dohmen se puso en la piel del dios Wotan; la mezzo Petra Lang interpretó a una excepcional Sieglinde, y Carol Yahr, soprano, se transformó sobre las tablas en la poderosa Brünhilde, la walkyria predilecta de Wotan. Todos, orquesta, maestro, coro y solistas recibieron una calida ovación final que duró diez minutos. Tras la tragedia wagneriana, Giuseppe Verdi volverá al Festival de Ópera los próximos 19 y 21 de octubre. La Sinfónica interpretará una rara avis en su catálogo operístico, la comedia Un giorno di regno.