Los paseos de A Coruña acogieron las primeras representaciones del Festival Internacional de Teatro en la Calle Las calles de A Coruña se convirtieron ayer en un gigantesco escenario y los viandantes, en improvisados actores. El prodigio comenzó frente a la playa de Riazor con el payaso argentino Loco Brusca. En la calle Real se instalaron tres bidones parlantes, y los transeúntes de María Pita fueron víctimas del humor de un «charlot» irreverente. Los jardines de Méndez Núñez hicieron de pista circense, con malabaristas, payasos y magos. Centenares de coruñeses disfrutaron de actuaciones frescas, sin telones y abiertas a la improvisación con el primer Festival de Teatro de la Calle, que hoy, a las 20 horas, volverá a tomar los paseos de la ciudad.
20 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Un ejército de mochilas de playa, bicicletas y helados a punto de derretirse se concentraron ayer frente a las abarrotadas playas de Riazor y Orzán. La Coraza se convirtió en un improvisado teatro, eso sí, sin butacas ni telón. Abrir su maleta fue como desatar la caja de las risas. El payaso argentino Loco Brusca, hizo las delicias de mayores y pequeños, con un humor lleno de imaginación e improvisación. La diversión continuó poco después en la calle Real. El grupo Los Los demostró que la mejor manera de llamar la atención es esconderse. Los tres actores se enfundaron en bidones, con una abertura del tamaño de un espejo retrovisor. «Dentro del bidón tengo mi ecosistema: un jardín, con su araña y todo; me dedico a cuidarlo y a conversar con la gente -comentaba uno de los recipientes-. Las personas se acercan y te preguntan qué haces ahí metido. Te cuentan cómo les ha ido el día e incluso sus problemas. Esta pequeña ventana crea un clima de confianza. Hablar a través de ella es como contar un secreto». Mucho menos inmóvil estuvo el actor australiano Anthony Livingspace. Su actuación en la Plaza de María Pita, a partir de las nueve de la noche, sembró por igual risas y desconcierto: desde el robo de una piruleta a un niño de cuatro años hasta una repentina persecución en monopatín por toda la plaza. La imaginación volverá a reinar hoy en las calles de A Coruña con este certamen, organizado por el Ayuntamiento y patrocinado por Caixanova.